Objeciones sobre el Sábado

Por Emmanuel Vallejos

1- «El sábado fue dado solamente a los judíos»

La primera referencia bíblica al séptimo día aparece antes de que existiera Israel, en la creación. Jesús además dice que fue hecho para «el hombre», no exclusivamente para el judío.

Génesis 2:2-3. Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.

Marcos 2:27-28. También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.

2- «El sábado era parte de la ley de Moisés y fue abolido con ella»

El mandamiento del sábado forma parte de los Diez Mandamientos, y Jesús declaró que no había venido a abrogar la ley. Santiago, escribiendo a cristianos, continúa citando el Decálogo como una unidad.

Éxodo 20:8-11. Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.

Mateo 5:17-19. No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas. De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

Santiago 2:10-12. Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres cometido adulterio, pero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad.

3- «Jesús quebrantó el sábado»

Jesús fue acusado de quebrantarlo por los fariseos, pero Él se presentó como Señor del sábado y enseñó cuál era su correcta observancia: hacer el bien.

Mateo 12:11-12. Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.

Marcos 2:27-28. También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.

4- «Jesús guardaba el sábado porque era judío; después de la cruz dejó de tener vigencia»

Después de la muerte de Cristo, Lucas todavía llama al séptimo día «sábado, conforme al mandamiento».

Lucas 23:54-56. Y era día de la víspera de la Pascua; y estaba para rayar el sábado. Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo. Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.

Además, Jesús habló de acontecimientos futuros posteriores a su muerte y todavía hizo referencia al sábado:

Mateo 24:20. Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado.

5- «Los apóstoles predicaban el sábado solamente para alcanzar a los judíos»

Hechos registra que los gentiles pidieron escuchar el evangelio el sábado siguiente, y Pablo no les indicó reunirse al día siguiente —domingo— sino que volvió a predicarles el siguiente sábado.

Hechos 13:42-44. Y saliendo ellos de la sinagoga de los Judíos, los Gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen estas palabras. Y despedida la congregación, muchos de los Judíos y de los religiosos prosélitos siguieron á Pablo y á Bernabé; los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios. Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oir la palabra de Dios.

Pablo también lo hacía habitualmente:

Hechos 17:2. Y Pablo, como acostumbraba, entró á ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras.

Hechos 18:4. Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía á Judíos y á Griegos.

6- «Colosenses 2:16 dice que nadie debe juzgarnos por guardar o no guardar el sábado»

En realidad, la Reina-Valera 1909 utiliza una expresión que merece especial atención: «nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados». Por lo tanto, el pasaje es una abolición del sábado mismo, sino una referencia a aquello que formaba parte de las observancias de las fiestas, lunas nuevas y sábados: sus comidas, bebidas, ofrendas y sacrificios ceremoniales.

Colosenses 2:16-17. Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo. 

La expresión «comidas y bebidas» aparece también en Hebreos dentro de una explicación del sistema del santuario, sus sacrificios, ofrendas y ordenanzas ceremoniales, las cuales no podían perfeccionar la conciencia del adorador.

Hebreos 9:9-10. Lo cual era figura de aquel tiempo presente, en el cual se ofrecían presentes y sacrificios que no podían hacer perfecto, cuanto á la conciencia, al que servía con ellos; Consistiendo sólo en comidas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección.

Esto armoniza con la profecía de Daniel, que anunciaba que con la obra del Mesías llegaría a su fin el sistema de sacrificios y ofrendas.

Daniel 9:27. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.

Por tanto, Colosenses 2 no está diciendo que el sábado del cuarto mandamiento haya sido abolido, sino que las ordenanzas ceremoniales asociadas con las fiestas, lunas nuevas y sábados —comidas, bebidas, sacrificios y ofrendas— eran «sombra de lo por venir» y encontraron su cumplimiento en Cristo.

7- «Romanos 14:5 dice que todos los días son iguales»

El contexto de Romanos 14 trata de disputas sobre comidas y días, y nunca identifica el día discutido con el sábado del cuarto mandamiento.

Romanos 14:5-6. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté asegurado en su ánimo. El que hace caso del día, hácelo para el Señor; y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor. El que come, come para el Señor, porque da gracias á Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da gracias á Dios.

El contexto inmediato comienza así:

Romanos 14:2-3. Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado.

Por tanto, aplicar Romanos 14:5 específicamente al sábado requiere algo que el propio pasaje no dice.

8- «Los cristianos comenzaron a guardar el domingo porque Jesús resucitó ese día»

La Biblia registra la resurrección en el primer día, pero no contiene ningún mandamiento que ordene santificar el primer día en memoria de la resurrección. Incluso el relato distingue claramente el sábado del primer día.

Marcos 16:1-2. Y como pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle. Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.

Marcos 16:9. Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.

El texto dice que Cristo resucitó el primer día; no dice que el primer día fuera santificado, bendecido o convertido en día de reposo.

9- «Hechos 20:7 demuestra que los cristianos se reunían para adorar el domingo»

El pasaje describe una reunión particular y señala que Pablo iba a marcharse al día siguiente. La reunión se prolongó durante la noche.

Hechos 20:7-8. Y el día primero de la semana, juntos los discípulos á partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al día siguiente: y alargó el discurso hasta la media noche. Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban juntos.

«Partir el pan» tampoco identifica necesariamente un día semanal de culto, porque los primeros cristianos partían el pan cada día:

Hechos 2:46. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón.

10- «1 Corintios 16:2 demuestra que el domingo era el día de culto cristiano»

El texto no ordena una reunión religiosa. Pablo manda que cada creyente «ponga aparte algo» y lo guarde para una colecta destinada a los santos.

1 Corintios 16:1-2. Cuanto á la colecta para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare no se hagan entonces colectas.

Por tanto, el pasaje habla de separar recursos para una colecta, no declara santo el domingo ni ordena reposar ese día.

11- «Apocalipsis 1:10 llama al domingo “el día del Señor”»

Apocalipsis dice «día del Señor», pero no dice “domingo” ni “primer día de la semana”.

Apocalipsis 1:10. Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta. 

Para identificar bíblicamente qué día pertenece especialmente al Señor, pueden compararse las palabras de Jesús:

Marcos 2:28. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.

Y el profeta Isaías llama al sábado explícitamente el día santo de Jehová:

Isaías 58:13-14. Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré á comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado.

12- «Hebreos 4 enseña que Cristo es ahora nuestro reposo, por lo que ya no hay que guardar el sábado»

Hebreos ciertamente habla del reposo espiritual de la fe, pero dentro de esa misma argumentación afirma que «queda un reposo para el pueblo de Dios».

Hebreos 4:4. Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Hebreos 4:9-11. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

El argumento de Hebreos utiliza precisamente el reposo de Dios en el séptimo día como fundamento de su enseñanza espiritual.

13- «Guardar el sábado es querer salvarse por las obras»

El Nuevo Testamento distingue entre ser salvado por gracia y obedecer a Dios como consecuencia de la salvación. La gracia no convierte la transgresión de la ley en algo legítimo.

Efesios 2:8-10. Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.

Romanos 3:31. ¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.

Juan 14:15. Si me amáis, guardad mis mandamientos.

La Biblia no enseña que «guardo el sábado para ser salvo», sino que «obedezco a Dios porque he sido salvado por gracia».

14- «Lo importante es amar; ya no estamos bajo los Diez Mandamientos»

El Nuevo Testamento presenta el amor no como sustituto de los mandamientos, sino como aquello que conduce a obedecerlos.

1 Juan 5:2-3. En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos. Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos.

Romanos 13:9-10. Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás: y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. El amor no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es el amor.

15- «No existe ningún mandamiento de guardar el sábado después de la cruz»

Además de la práctica apostólica que aparece repetidamente en Hechos, Apocalipsis describe a los santos de los últimos acontecimientos por guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

Apocalipsis 12:17. Entonces el dragón fué airado contra la mujer; y se fué á hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.

Apocalipsis 14:12. Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.

16- «El sábado desaparecerá; pertenece solamente al antiguo pacto»

Isaías presenta la adoración en sábado incluso en el escenario de los cielos nuevos y la tierra nueva.

Isaías 66:22-23. Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne á adorar delante de mí, dijo Jehová.