La Autoridad y Vigencia de la Biblia
En este estudio veremos lo que la misma Escritura enseña acerca de la Palabra de Dios. A lo largo de diez puntos examinaremos el fundamento de su autoridad divina y confirmaremos su plena vigencia para nuestros días.
1- La Biblia es inspirada por Dios
2 Timoteo 3:16-17. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Nota: La autoridad de la Biblia no es humana, sino divina. Los profetas y apóstoles fueron instrumentos, pero la fuente es el aliento de Dios.
El Profeta Jeremías confirma esto en sus escritos:
Jeremías 1:9. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
Por eso la Biblia no solo informa, sino que también transforma, porque proviene del Dios vivo.
2- La Palabra de Dios es eterna e inmutable
Isaías 40:8. Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Nota: Las filosofías humanas cambian con cada generación, pero la Palabra de Dios permanece intacta. La ciencia va en aumento y constantemente se puede hasta contradecir, pero sin importar los cambios radicales sobre el tiempo y la política, podemos ver claramente que la Biblia no es afectada. Jesús lo repitió:
Mateo 5:18. De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
Lo que Dios ha hablado es tan firme como Su trono eterno.
3. La Escritura no es de interpretación privada
2 Pedro 1:20-21. Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada; porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
Nota: Ningún hombre tiene derecho de forzar la Biblia a su propia opinión. La profecía no nació de la imaginación humana, sino de la revelación divina.
Amós 3:7. Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.
El mismo Espíritu que inspiró la Escritura es quien debe guiarnos a entenderla.
4- La Biblia tiene autoridad suprema sobre las tradiciones humanas
Marcos 7:7-9. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres… Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
Nota: Jesús confrontó a los líderes religiosos que exaltaban tradiciones por encima de la Palabra.
Hechos 5:29. Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
Ninguna costumbre, concilio o tradición humana tiene autoridad sobre lo que Dios ya declaró.
5- La Palabra de Dios es verdad absoluta
Juan 17:17. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Nota: La Biblia no contiene solo “verdades religiosas” entremezcladas con error, sino que es la verdad absoluta de Dios.
Salmos 119:160. La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia.
La Palabra no se adapta a las modas; las modas deben adaptarse a la Palabra.
6- La Escritura da testimonio de Cristo
Juan 5:39. Escudriñad las Escrituras; ellas son las que dan testimonio de mí.
Nota: Desde el principio, la Biblia señala a Cristo como el centro.
Lucas 24:27. Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.
Rechazar la vigencia de la Biblia es rechazar a Cristo mismo, de quien ella da testimonio.
7- La Palabra de Dios es la espada espiritual del creyente
Efesios 6:17. Y tomad… la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.
Nota: La Palabra es un arma viva contra el enemigo.
Hebreos 4:12. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos…
Jesús mismo venció al tentador usando la Escritura
Mateo 4:4. Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Si Cristo dependió de la Palabra para vencer, ¡cuánto más nosotros!
8- La Palabra de Dios es guía segura para el camino
Salmos 119:105. Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.
Nota: En un mundo de confusión y tinieblas espirituales, la Biblia es la brújula que no falla.
Proverbios 6:23. Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen.
El que sigue la Biblia nunca andará a tientas.
9- La Biblia juzgará a toda la humanidad
Juan 12:48. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Nota: En el juicio final no se aplicará opinión humana ni decreto eclesiástico. La norma será la Palabra de Dios.
Apocalipsis 20:12 dice que los muertos son juzgados “por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.”
Nuestra relación con la Biblia será nuestro veredicto eterno.
10- La Biblia permanece vigente hasta el fin
Mateo 24:35. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Nota: La autoridad de la Biblia no es temporal. Sus promesas, mandamientos y advertencias seguirán firmes mientras exista el universo.
Salmos 119:89. Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.
Lo único seguro en un mundo que pasa es la Palabra que nunca pasará.
11- Recapitulando, La Biblia es:
Inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16-17).
Eterna e inmutable (Isaías 40:8).
Verdad absoluta (Juan 17:17).
Norma suprema sobre tradiciones humanas (Marcos 7:7-9).
El centro que señala a Cristo (Juan 5:39).
Espada, lámpara y guía del creyente (Efesios 6:17; Salmos 119:105).
El estándar final del juicio (Juan 12:48).
Vigente hasta el fin de los tiempos (Mateo 24:35).
12- Conclusión:
La autoridad de la Palabra de Dios no depende de la aceptación humana, ni su vigencia se desvanece con el paso de los siglos. El creyente fiel está llamado a someterse a ella como la única regla de fe y práctica, pues nos conduce a Cristo, quien es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). La Palabra del Señor permanece para siempre, y en ella hallamos la esperanza de su pronto regreso. ¡Maranata!