Los Cristianos y el Alcohol
1- ¿Qué dice la Biblia sobre el vino en las bodas de Caná?
Juan 2:6-10. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos o tres cántaros. Jesús les dice: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Y les dice: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y se lo presentaron. Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, (pues no sabía de dónde era; mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo, y le dice: Todo hombre pone primero el buen vino; y cuando ya han bebido mucho, entonces el que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.
Nota: El “vino” que Cristo produjo no estaba fermentado. Era puro, recién creado, símbolo de bendición, no de corrupción. Jesús nunca produciría lo que degrada o lleva al pecado.
2- ¿Qué símbolo usa Jesús en la Cena del Señor?
Mateo 26:27-29. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo testamento, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Nota: Jesús no habla de “vino fermentado”, sino de “fruto de la vid”. El jugo puro representa su sangre sin corrupción.
3- ¿Quiénes no heredarán el reino de Dios?
1 Corintios 6:10. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios.
Gálatas 5:21. Envidias, homicidios, borracheras, banquetes, y cosas semejantes a éstas; de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Nota: La borrachera y las prácticas asociadas están fuera del reino de los cielos.
4- ¿Qué se contrasta con la embriaguez?
Efesios 5:18. Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.
Nota: El vino produce desorden y degradación; el Espíritu Santo produce sobriedad, pureza y verdadera alegría.
5- ¿Cómo describe la Biblia los efectos del vino fermentado?
Proverbios 23:29-35. ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas de balde? ¿Para quién se pondrán los ojos morados? Para los que se detienen mucho en el vino; para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa: entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá, y como basilisco dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. Y serás como el que yace en medio de la mar, o como el que está en lo alto de un mástil. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, lo volveré a buscar otra vez.
Nota: El vino promete placer, pero acaba en dolor, violencia y esclavitud.
6- ¿Cuál fue el primer caso de embriaguez en la Biblia?
Génesis 9:20-21. Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.
Nota: Aun un hombre justo como Noé cayó en vergüenza por el vino. Es un ejemplo de advertencia para todos los creyentes.
7- ¿Qué orden dio Dios a los sacerdotes sobre el vino?
Levítico 10:8-10. Y Jehová habló a Aarón, diciendo: Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo del testimonio, para que no muráis: estatuto perpetuo será por vuestros siglos, y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio.
Nota: El servicio a Dios requiere mente clara. El vino embriagante impide discernir lo santo de lo profano.
6- ¿Qué consejo se da a los reyes respecto al vino?
Proverbios 31:4-5. No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino; ni de los príncipes la sidra. No sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los afligidos.
Nota: Los reyes y gobernantes necesitan sobriedad para juzgar rectamente. Como cristianos somos llamados reyes y sacerdotes, por lo cual este principio se aplica a todos.
7- ¿Por qué la prohibición a reyes y sacerdotes aplica también a la iglesia hoy?
1 Pedro 2:9. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.
Apocalipsis 1:5-6. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
Nota: La prohibición de beber vino para reyes y sacerdotes no era solo una norma ceremonial, sino un principio eterno: quienes sirven a Dios y gobiernan bajo su autoridad necesitan mente clara y corazón sobrio. Como iglesia de Cristo, que somos reyes y sacerdotes espirituales, este principio aplica plenamente a nosotros hoy.
8- ¿Cómo describe la Biblia al vino fermentado?
Salmo 60:3. Hiciste beber a tu pueblo vino de aturdimiento.
Jeremías 25:15. Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da de beber de él a todas las naciones, a las cuales yo te envío.
Jeremías 31:12. Y vendrán, y harán alabanzas en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al trigo, y al vino, y al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.
Nota: El vino fermentado es símbolo de condenación y furor; el vino puro o jugo fresco es símbolo de alegría y bendición.
9- ¿Qué ejemplos bíblicos muestran el “vino dulce” como bendición?
Génesis 27:28. Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto.
Jueces 9:13. Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
Jeremías 31:12. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.
Nota: En estos pasajes, el “vino/mosto” aparece como don de Dios que acompaña la alegría legítima y la prosperidad del pueblo, no como bebida embriagante.
10 - ¿Qué significa “vino” en la Biblia (hebreo y griego)?
Nota: En la Escritura, el hebreo yayin y el griego oinos pueden referirse tanto al jugo de uva fermentado como al jugo fresco (vino dulce). Por eso, el contexto del pasaje determina de cuál “vino” se trata: cuando está asociado a ira, juicio y corrupción, se trata del fermentado; cuando aparece ligado a gozo santo, bendición y prosperidad, se trata del vino puro/dulce.
11- ¿Cuál es la invitación de Dios al pecador esclavizado por el alcohol?
Hechos 2:38. Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para remisión de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Nota: Jesús ofrece verdadera libertad del pecado, perdón completo y el poder del Espíritu para vivir sobrios y santos.
12- Textos adicionales:
Isaías 5:11-12. Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez, que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende.
Isaías 28:7. Mas también éstos erraron con el vino, y con la sidra se entontecieron.
Habacuc 2:15. Ay del que da de beber a su prójimo, que le acerca su hiel y le embriaga, para mirar su desnudez.
Romanos 13:13. Andemos honestamente, como de día: no en glotonerías y borracheras.
1 Pedro 4:3. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, banquetes, disipaciones, y abominables idolatrías.
13- Conclusión:
La Biblia enseña con claridad que el alcohol fermentado trae corrupción, engaño y muerte, mientras que el vino dulce, símbolo de bendición, representa la alegría pura que Dios concede. Así como los reyes y sacerdotes debían abstenerse del vino para servir con mente sobria, la iglesia, que es real sacerdocio, también está llamada a la santidad y a la sobriedad. La verdadera satisfacción no se halla en la embriaguez del mundo, sino en la plenitud del Espíritu Santo y en la alegría eterna que Cristo nos ofrece.