Las Fiestas Solemnes

Las siete fiestas solemnes señaladas en la Ley de Dios no eran simples celebraciones agrícolas o nacionales: eran citas divinas que apuntaban al plan de salvación y a la obra del Mesías. En ellas encontramos un calendario profético que revela la obra redentora de Cristo, desde su sacrificio hasta la restauración final.

Las siete fiestas bíblicas

1- La pascua

Levítico 23:4–5. Estas son las solemnidades de Jehová, las santas convocaciones, a las cuales convocaréis en sus tiempos. En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, es la pascua a Jehová.

Éxodo 12:1–3, 11. Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. … Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente: es la pascua de Jehová.

Nota: La Pascua abre el ciclo anual, recordando la liberación de Egipto por medio de la sangre del cordero.

2- Los panes sin levadura

Levítico 23:6. Y a los quince días de este mes, es la solemnidad de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.

Éxodo 12:15. Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudo, desde el primer día hasta el séptimo, aquella persona será cortada de Israel.

Nota: Simboliza la vida apartada del pecado. La levadura fue relacionada por Jesús con la falsa doctrina también (Mateo 16:11, 12). 

3- Primicias

Levítico 23:10–11. Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, y segareis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla, por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y él mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos: el siguiente día del sábado la mecerá el sacerdote.

Nota: La ofrenda de las primicias mostraba la esperanza en una cosecha mayor.

4- Pentecostés

Levítico 23:15–16. Y contaréis desde el siguiente día del sábado, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida, siete semanas cumplidas serán: hasta el día siguiente del séptimo sábado contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis nuevo presente a Jehová.

Nota: Pentecostés (fiesta de las semanas) señalaba la culminación de la primera cosecha.

5- Trompetas

Levítico 23:24. Habla a los hijos de Israel, diciendo: En el mes séptimo, al primero del mes, tendréis día de sábado, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.

Nota: Fiesta de trompetas: un clamor que prepara para el juicio.

6- Expiación

Levítico 23:27. A los diez de este mes séptimo, será el día de expiaciones; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.

Nota: Día solemne en que se purificaba el santuario y el pueblo. El pueblo ayunaba, confesaba sus pecados y se reconsagraba a Dios.

7- Cabañas o tabernáculos

Levítico 23:34. Habla a los hijos de Israel, diciendo: A los quince días de este mes séptimo será la solemnidad de la fiesta de los tabernáculos a Jehová por siete días.

Nota: Tabernáculos recordaba la protección de Dios en el desierto y prefiguraba la morada eterna con Él. El pueblo habitaba en enramadas hechas con ramas de diversos árboles durante los 8 días que duraba la fiesta para recordar su peregrinaje.

Las tres “santas convocaciones”

8- ¿Cómo agrupa la Biblia las siete fiestas en tres grandes peregrinaciones?

Deuteronomio 16:16. Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la solemnidad de los panes sin levadura, y en la solemnidad de las semanas, y en la solemnidad de los tabernáculos; y ninguno se presentará delante de Jehová vacío.

Nota: Tres fiestas de peregrinación: Pascua–Panes sin levadura, Pentecostés y Tabernáculos.

Significado profético de cada fiesta

9- Pascua

1 Corintios 5:7. Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura; porque Cristo, nuestra pascua, ya fue sacrificado por nosotros.

Juan 1:29. El siguiente día ve a Jesús que venía a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Nota: Cristo murió en la Pascua como el Cordero de Dios para limpiarnos del pecado y liberarnos de su esclavitud.

10- Panes sin levadura

1 Corintios 5:8. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

Romanos 6:4. Porque somos sepultados juntamente con él a muerte por el bautismo, para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.

Nota: Cristo sepultado, y nosotros llamados a andar en santidad.

11- Primicias

1 Corintios 15:20. Mas ahora Cristo resucitó de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

Mateo 27:52–53. Y los sepulcros fueron abiertos; y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.

Nota: Cristo es la primicia, garantía de nuestra resurrección. Cuando él resucitó, trajo consigo a un grupo de resucitados, anticipando la cosecha final.

12- Pentecostés

Hechos 2:1–4. Y como se cumplió el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, y asentóse sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.

Nota: Esta fiesta se cumplió en el derramamiento del Espíritu Santo y el inicio de la misión apostólica. Cristo comenzó su ministerio como sumo sacerdote en el cielo (Salmos 133).

13- Trompetas

Joel 2:1. Tocad trompeta en Sion, y pregonad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque está cercano.

1 Tesalonicenses 4:16. Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Nota: Señal de advertencia y preparación para el juicio.

14- Expiación

Levítico 16:30. Porque en este día se hará expiación por vosotros, para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.

Hebreos 9:22-24. Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión. Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas con estas cosas; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios.

Daniel 8:14. Y él dijo: Hasta dos mil y trescientas tardes y mañanas; y el santuario será purificado.

Nota: El día de expiación se cumple en la obra final de Cristo en el lugar santísimo del santuario celestial: el juicio previo a su venida. 

15- Tabernáculos

Apocalipsis 14:14–16. Y miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del hombre, que tenía en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando en alta voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar es venida; porque la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra; y la tierra fue segada.

Apocalipsis 14:19–20. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.

Nota: Estos pasajes describen a Cristo viniendo con una hoz aguda para segar la mies de la tierra, y al ángel vendimiando la viña para echarla en el lagar de la ira de Dios. Este lenguaje se conecta directamente con las fiestas de cosecha de Israel. En la Pascua y las Primicias se ofrecía el primer fruto, en Pentecostés las primicias del trigo, y en Tabernáculos se celebraba la recolección final del año. Así, la siega en Apocalipsis simboliza la cosecha final de los justos en la segunda venida, cuando Cristo recoge a su pueblo de todas las naciones; mientras que el lagar representa el destino de los impíos bajo el juicio de Dios. De esta manera, las fiestas culminan proféticamente en la venida de Cristo como Señor de la mies, cumpliendo lo que las cosechas y celebraciones prefiguraban.

Apocalipsis 7:9–10. Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas naciones y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.

Apocalipsis 21:3–4. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo será con ellos, su Dios. Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.

Nota: Fiesta de gozo final: Dios morará para siempre con su pueblo redimido. Las palmas en las manos y el regocijo (Levítico 23:40), la gran compañía (cosecha final) y la morada de Dios con los hombres (tabernáculos) confirman que esta es la fiesta de las Cabañas.

La iglesia primitiva y la observancia de las fiestas

16- ¿Guardaron los primeros cristianos las fiestas solemnes?

Hechos 2:1. Y como se cumplió el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.

Nota: La iglesia recibió el Espíritu Santo precisamente en el día de Pentecostés, mostrando la vigencia profética de la fiesta.

Hechos 18:21. Antes se despidió de ellos, diciendo: Es necesario que en todo caso yo guarde en Jerusalén la fiesta que viene; mas otra vez volveré a vosotros, queriendo Dios. Y partió de Éfeso.

Nota: Pablo mismo se esforzaba por guardar las fiestas en Jerusalén.

Hechos 20:6. Y nosotros navegamos después de los días de los panes sin levadura desde Filipos, y vinimos a ellos a Troas en cinco días, donde estuvimos siete días.

Nota: Lucas registra la cronología de los viajes apostólicos con referencia a las fiestas, lo cual muestra su relevancia aún para la iglesia cristiana.

Hechos 20:16. Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Éfeso, por no detenerse en Asia; porque se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.

Nota: Pablo procuraba llegar a Jerusalén para Pentecostés, confirmando que seguía considerándolas citas sagradas.

1 Corintios 5:7–8. Purgaos pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura: porque nuestra pascua, que es Cristo, fue sacrificada por nosotros. Así que hagamos fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

Nota: Pablo aplica directamente la Pascua y los Panes sin Levadura a la vida cristiana, mostrando su significado espiritual y su continuidad.

Hechos 27:9. Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, porque ya había pasado el ayuno, Pablo les amonestaba.

Nota: El “ayuno” mencionado era el Día de Expiación, lo que muestra que incluso la cronología de los viajes en la iglesia primitiva estaba marcada por las fiestas bíblicas.

Las fiestas en la restauración futura y la tierra nueva

17- ¿Enseña la Biblia que las fiestas se celebrarán en el reino de Dios?

Zacarías 14:16–17. Y acontecerá que todos los que quedaren de todas las gentes que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá, que los de la familia de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.

Nota: El profeta muestra que la Fiesta de los Tabernáculos se celebrará aun en el reino venidero, como recordatorio de la morada de Dios con su pueblo.

Isaías 66:22–23. Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne a adorar delante de mí, dijo Jehová.

Nota: En la tierra nueva habrá un ciclo de adoración solemne, mostrando que los tiempos señalados de Dios no fueron abolidos.

Mateo 26:26-29. Y mientras comían, Jesús tomó el pan, y lo bendijo, y lo partió y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo testamento, la cual es derramada por muchos para remisión de pecados. Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

Nota: Jesús promete que en el reino venidero el volverá a participar del ritual de la pascua

Apocalipsis 7:9–10. Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas naciones y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.

Levítico 23:40. Y tomaréis en el primer día ramas con fruto de buen árbol, ramas de palmeras, y ramas de árbol espeso, y sauces de los arroyos; y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.

Nota: Esta escena celestial refleja la Fiesta de los Tabernáculos: el pueblo de Dios, con palmas en sus manos, celebrando la salvación eterna en la presencia del Cordero. La “gran compañía de toda nación” representa la cosecha final de todos los redimidos.

Conclusión:

Las fiestas solemnes fueron establecidas por Dios como citas divinas que revelan el plan de salvación en Cristo. Cada una apunta a una etapa específica:

La Biblia muestra que estas fiestas no solo fueron observadas por Israel, sino también por la iglesia primitiva, y tendrán su cumplimiento definitivo en la tierra nueva, donde Dios morará para siempre con su pueblo. Así, las fiestas revelan la fidelidad de Dios y nos aseguran que todo su plan redentor se cumplirá en Cristo Jesús.