La Justicia Imputada y la Justicia Impartida
Por Emmanuel Vallejos1- ¿Puede el ser humano justificarse delante de Dios por sus propias obras?
Romanos 3:20. Por tanto, por las obras de la ley ninguna carne será justificada delante de Él; pues por la ley es el conocimiento del pecado.
Nota: La ley revela el pecado, pero no puede justificar al pecador. La justicia humana es insuficiente para obtener aceptación ante Dios.
2- ¿De dónde proviene la justicia que nos permite ser aceptados por Dios?
Romanos 3:21-22. Mas ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios es manifestada, siendo testificada por la ley y los profetas; la justicia de Dios que es por la fe de Jesucristo, para todos y sobre todos los que creen; porque no hay diferencia…
Nota: La justicia que justifica no es producida por el hombre, sino otorgada por Dios mediante la fe en Cristo. Esto es justicia imputada.
3- ¿Cómo describe la Biblia esta justicia imputada?
Romanos 4:5. Pero al que no obra, pero cree en Aquél que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
Nota: Dios cuenta como justo al que cree en Cristo. La justicia es acreditada, no ganada.
4- ¿Qué resultado produce esta justificación por la fe?
Romanos 5:1. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo…
Nota: La justicia imputada restaura la relación con Dios y concede paz. Este es nuestro derecho al cielo, basado únicamente en Cristo.
5- ¿Es Cristo el único medio para ser aceptados por el Padre?
Juan 14:6. Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Nota: No existe aceptación delante del Padre fuera de Cristo. Toda justificación es exclusivamente por Él.
6- Una vez justificados, ¿estamos llamados a permanecer en Cristo?
Juan 15:4-5. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
Nota: La vida cristiana no termina en la justificación. Permanecer en Cristo es esencial para una vida transformada.
7- ¿Qué produce Cristo en la vida del creyente que permanece en Él?
Gálatas 2:20. Con Cristo estoy juntamente crucificado; mas vivo, ya no yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Nota: Aquí se describe la justicia impartida: Cristo viviendo en el creyente, produciendo una vida nueva.
8- ¿Es la santidad un requisito indispensable para ver a Dios?
Hebreos 12:14. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Nota: La santidad no es opcional. No es el medio de justificación, pero sí la evidencia indispensable de una vida unida a Cristo.
9- ¿Quién produce esa santidad en nosotros?
1 Corintios 1:30. Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual de Dios nos es hecho sabiduría, y justificación, y santificación y redención…
Nota: Cristo no solo nos justifica; también nos santifica. Ambas obras provienen de Él.
10- ¿Qué sucede si alguien dice conocer a Cristo, pero no vive conforme a Él?
1 Juan 2:3-4. Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él…
Nota: La obediencia no es la causa de la salvación, sino la prueba de una fe viva y de la justicia impartida.
11- ¿Cuál es el equilibrio bíblico entre fe y obras?
Efesios 2:8-10. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Nota: Somos salvos por gracia, pero salvados para una vida de buenas obras preparadas por Dios.
12- ¿Cuál es el resultado de vivir cada día en Cristo?
Filipenses 2:13. Porque es Dios el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Salmos 40:8. El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado; y tu ley está en medio de mi corazón.
Nota: Dios vive en nosotros por medio de Cristo y nos da el deseo de obedecerle y hacer su voluntad. Produce “el querer y el hacer” en nuestro interior.
13- ¿Cómo resume la Biblia el proceso completo de salvación?
Colosenses 2:6. Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él…
Nota: Así como recibimos a Cristo por fe (justicia imputada), debemos andar en Él diariamente (justicia impartida).
14- Conclusión:
La justicia imputada nos da derecho al cielo porque Cristo nos cubre con Su justicia. La justicia impartida nos da idoneidad para el cielo porque Cristo vive en nosotros y nos santifica.