El Libre Albedrío
La Biblia revela que Dios creó al hombre con libre albedrío, es decir, la capacidad de escoger entre la vida y la muerte. Desde antes de la fundación del mundo, el Señor estableció un plan perfecto de redención en Cristo, predestinando no a individuos en particular, sino el camino por el cual todos los hombres pueden ser salvos. La Escritura enseña que el deseo de Dios es que todos lleguen al arrepentimiento y a la vida eterna. Sin embargo, también deja claro que cada persona debe decidir si acepta o rechaza este don. Además, muestra que aun aquellos que un día conocieron la verdad y caminaron con Dios pueden apartarse y perder la salvación si no perseveran hasta el fin.
1- ¿Qué enseña la Biblia sobre la libertad del ser humano para decidir entre la vida y la muerte?
Deuteronomio 30:19. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, para que vivas tú y tu simiente.
Josué 24:15. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis: si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron del otro lado del río; o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos a Jehová.
Isaías 1:19-20. Si quisiereis y oyereis, comeréis del bien de la tierra: mas si rehusareis y fuerais rebeldes, seréis consumidos a espada: que la boca de Jehová lo ha dicho.
Apocalipsis 22:17. Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida de balde.
Nota: La Escritura muestra que el hombre tiene la capacidad de decidir: obedecer a Dios y vivir, o rechazarlo y perecer. El libre albedrío es un principio inseparable de la justicia divina.
2- ¿Qué significa que Pablo diga que fuimos “predestinados”?
Efesios 1:4-5. Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por Jesucristo, para sí mismo, según el puro afecto de su voluntad.
Romanos 8:29-30. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo; para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.
Nota: Pablo no enseña que Dios escogió a unos pocos individuos para salvarse y a otros para perderse. Más bien, Dios “predestinó” un plan de salvación en Cristo desde antes de la creación, para que todo el que crea en Él sea salvo. La predestinación es del plan, no de personas específicas a condenación o vida eterna.
3- ¿Qué dice la Biblia sobre el plan de redención preparado antes de la creación?
Apocalipsis 13:8. Y adoraron todos los que moran en la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fue muerto desde el principio del mundo.
1 Pedro 1:18-20. Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, plata o oro; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación; el cual fue destinado ya antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.
Efesios 3:9-11. Y de aclarar a todos cuál sea la comunión del misterio, que desde los siglos ha estado escondido en Dios, que crió todas las cosas por Jesucristo; para que ahora la multiforme sabiduría de Dios sea notificada por la iglesia a los principados y potestades en los cielos; conforme a la determinación eterna que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.
Nota: El plan de redención no fue improvisado después del pecado, sino establecido desde la eternidad. Cristo, el Cordero de Dios, fue entregado en propósito divino antes de la creación del mundo. Fuimos predestinados a ser salvos, aunque la decisión es nuestra.
4- ¿Cuál es la voluntad de Dios respecto a la salvación?
1 Timoteo 2:3-4. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.
2 Pedro 3:9. El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.
Juan 3:16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.
Nota: El amor de Dios es universal, abarca a toda la humanidad. La cruz de Cristo fue levantada por todos, y nadie queda excluido del llamado divino a la salvación.
5- ¿La Biblia enseña que todos serán salvos?
Mateo 7:13-14. Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición, y muchos son los que entran por ella: porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Mateo 23:37. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¿Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
Apocalipsis 21:8. Mas los temerosos, e incrédulos, y los abominables, y homicidas, y fornicarios, y hechiceros, y idólatras, y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago ardiendo con fuego y azufre; que es la muerte segunda.
Nota: Aunque Dios ofrece salvación a todos, muchos la rechazan. La condenación no proviene de un decreto arbitrario de Dios, sino de la libre decisión del hombre que no quiere venir a Cristo para tener vida.
6- ¿Enseña la Biblia que alguien que fue salvo puede luego perderse?
Ezequiel 18:24. Y si el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de sus justicias que había hecho le será recordada; en su rebelión con que prevaricó, y en su pecado que pecó, en ellos morirá.
1 Corintios 10:1-5. Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar; y todos comieron la misma vianda espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía; y la piedra era Cristo. Mas de muchos de ellos no se agradó Dios: por lo cual fueron postrados en el desierto.
2 Pedro 2:20-21. Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas, son vencidos, el postrer estado les viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
Nota: La Biblia enseña que la salvación no es irrevocable sin importar la conducta. El creyente debe permanecer en Cristo hasta el fin. Aunque Dios es fiel, el hombre puede rechazar la fe que antes abrazó, y al hacerlo pierde la vida eterna.
Conclusión:
El libre albedrío explica cómo el amor y la justicia de Dios se manifiestan en la salvación: Él no obliga, sino que invita a todos a venir a Cristo. Su plan fue preparado desde la eternidad y ofrecido universalmente a toda la humanidad. Pero la salvación, aunque segura en Cristo, no es automática ni incondicional: requiere una decisión personal de fe y obediencia, y puede perderse si se rechaza la gracia divina. Al final, el destino eterno de cada ser humano depende de cómo responda al llamado de Dios, que quiere salvar a todos, pero respeta la elección de cada corazón.