¿Quién Resucitó a Jesús?
Por Emmanuel VallejosLa Biblia enseña claramente que Jesucristo murió y resucitó al tercer día. Sin embargo, al comparar algunos pasajes puede surgir una pregunta interesante: ¿quién resucitó a Jesús? En varias ocasiones los apóstoles afirman que Dios el Padre lo resucitó de los muertos, mientras que Jesús declaró acerca de su propia vida: “Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar” (Juan 10:18).
¿Existe alguna contradicción entre estas declaraciones? ¿Se resucitó Cristo a sí mismo, o fue el Padre quien lo levantó de los muertos? En este breve estudio compararemos estos textos para descubrir cómo ambas declaraciones armonizan perfectamente cuando permitimos que la Biblia se explique a sí misma.
1- ¿Enseña la Biblia claramente que Dios el Padre resucitó a Jesús?
Hechos 2:23-24. A Éste, entregado por determinado consejo y presciencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole; a quien Dios resucitó, habiendo soltado los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser retenido por ella.
Nota: Pedro atribuye directamente la resurrección de Jesús a Dios. Cristo realmente murió, y fue Dios quien lo levantó de los muertos.
2- ¿Quién es específicamente ese Dios que lo resucitó?
Gálatas 1:1. Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo, y por Dios el Padre que le resucitó de entre los muertos).
Nota: Pablo elimina cualquier ambigüedad: Dios el Padre resucitó a Jesucristo.
3- ¿Se repite esta enseñanza en otros lugares?
Romanos 10:9. Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
1 Pedro 1:21. Quienes por Él creéis en Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.
Nota: La predicación apostólica mantiene el mismo esquema: Jesús murió; Dios lo resucitó y le dio gloria.
4- Entonces, ¿por qué Jesús dijo que volvería a tomar su vida?
Juan 10:17-18. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
Nota: Este texto no presenta al Hijo actuando independientemente del Padre. De hecho, termina diciendo: “Este mandamiento recibí de mi Padre.” Jesús voluntariamente entrega su vida y posee la autoridad concedida por el Padre para recuperarla. La palabra traducida “poder” (exousía) expresa también autoridad, derecho o potestad.
5- ¿Había anunciado Jesús su participación activa en su resurrección?
Juan 2:19-21. Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Entonces dijeron los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días? Pero Él hablaba del templo de su cuerpo.
Nota: Jesús podía decir “lo levantaré” porque la resurrección no ocurría contra su voluntad ni al margen de su autoridad. Había recibido del Padre autoridad sobre la entrega y recuperación de su vida.
6- ¿Dependía Cristo del Padre aun al hablar de su propia vida?
Juan 5:26. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo.
Nota: Este versículo ayuda a armonizar los anteriores. Cristo posee vida en sí mismo, pero Jesús declara que el Padre se la dio al Hijo. Por tanto, la autoridad del Hijo sobre la vida no se presenta como independencia respecto del Padre.
7- ¿Qué ocurrió con Cristo después de morir?
Apocalipsis 1:18. Y el que vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo para siempre, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del infierno.
Nota: Jesús no aparentó morir: “estuve muerto”. Pero la muerte no pudo retenerlo. Ahora vive y posee autoridad sobre la muerte.
8- ¿Cómo podemos armonizar entonces “yo la volveré a tomar” con “Dios lo resucitó”?
Hechos 13:30. Pero Dios le resucitó de los muertos.
Juan 10:18. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
Nota: No son afirmaciones contradictorias. Hablan de dos aspectos complementarios. Cristo entregó voluntariamente su vida y tenía del Padre la autoridad y el derecho de recuperarla; al mismo tiempo, las Escrituras enseñan repetidamente que el Padre fue quien levantó a su Hijo de entre los muertos.
9- Conclusión:
La Biblia no presenta la resurrección como una acción independiente de Cristo frente al Padre. El cuadro completo es:
El Hijo entrega voluntariamente su vida → el Padre le ha dado autoridad sobre ella → Cristo muere realmente → el Padre lo resucita → Cristo vuelve a tomar la vida que voluntariamente había entregado.
Así, “yo la pongo para volverla a tomar” describe la autoridad voluntaria de Cristo sobre la entrega y recuperación de su vida, mientras que “Dios el Padre… lo resucitó de los muertos” identifica explícitamente a quien lo levantó.
Esto además encaja muy bien con Romanos 6:4, que dice que “Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre”.