Lección 1

Amor Supremo 

1- ¿Quién es la fuente de vida, sabiduría y gozo para todas las criaturas?

Salmos 145:15-16. Los ojos de todos esperan en ti; y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano, y colmas de bendición a todo viviente.

Nota: Dios sostiene la vida de todas sus criaturas, tanto en lo físico como en lo espiritual. Su cuidado es constante y universal.

2- ¿Cuál es la esencia del carácter divino?

1 Juan 4:8. El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.

Nota: Toda la obra creadora y redentora de Dios tiene como fundamento el amor. La naturaleza y la revelación son testimonios permanentes de esta verdad.

3- ¿Cómo se reveló la gloria de Dios a Moisés?

Éxodo 33:18-19. Y él entonces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

Éxodo 34:6-7. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová, Jehová, Dios fuerte, misericordioso y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado; y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado.

Miqueas 7:18. ¿Qué Dios como tú, que perdona la iniquidad, y pasa por alto la rebelión del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque él se deleita en misericordia.

Nota: La gloria de Dios no se define por esplendor físico, sino por la revelación de su carácter: misericordia, paciencia y perdón.

4- ¿Quién vino a revelar plenamente al Padre?

Juan 1:18. A Dios nadie ha visto jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró.

Mateo 11:27. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Juan 14:8-9. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

Nota: Jesús es la revelación exacta del carácter y amor del Padre. Conocer a Jesús es conocer al Padre.

5- ¿Cuál fue la misión de Jesús en la tierra?

Lucas 4:18. El Espíritu del Señor está sobre mí; por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los quebrantados.

Hechos 10:38. Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret; y él anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios estaba con él.

Nota: Jesús sanó, liberó y restauró, demostrando que el corazón de Dios busca la salvación y el bienestar de todos.

6- ¿Qué revela la cruz sobre el amor de Dios?

Isaías 53:5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.

Mateo 27:46. Y cerca de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Juan 3:16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

2 Corintios 5:19. Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a sí, no tomándoles en cuenta sus pecados; y ha puesto en nosotros la palabra de la reconciliación.

Nota: El sacrificio de Cristo no fue para despertar el amor de Dios hacia el hombre, sino porque Dios ya nos amaba. La cruz es la prueba suprema de ese amor.

7- ¿Qué posición recibimos por medio de Cristo?

Juan 10:17. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

Hebreos 2:11. Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos.

1 Juan 3:1. Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce a él.

Nota: Cristo no solo nos redime, sino que nos adopta como miembros de la familia celestial, elevándonos a la dignidad de hijos de Dios.