Lección 11
¿Puede el Hombre Comunicarse con Dios?
1- ¿Cómo describe la Biblia la forma en que Dios se comunica con nosotros?
Salmos 19:1. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Nota: Dios habla por medio de la naturaleza, de su Palabra, de su providencia y por la influencia de su Espíritu, pero la verdadera comunión con Él requiere abrirle el corazón.
2- ¿Qué es la oración según la Biblia?
Filipenses 4:6. Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, con oración y ruego, con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
Nota: Orar es abrir el corazón a Dios como a un amigo, no para informarle de lo que somos, sino para acercarnos y capacitarnos para recibir sus bendiciones.
3- ¿Quién es nuestro mayor ejemplo en la oración?
Hebreos 4:15. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas; sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Nota: Jesús, aun siendo el Hijo de Dios, sintió necesidad de orar constantemente, identificándose con nuestras debilidades y buscando fuerza para cumplir la voluntad del Padre.
4- ¿Qué privilegio nos ofrece Dios a través de la oración?
Efesios 3:20. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros.
Nota: Dios desea derramar la plenitud de sus bendiciones sobre nosotros; sin embargo, muchas veces no recibimos porque no pedimos o pedimos con poca fe.
5- ¿Qué peligro corremos si descuidamos la oración?
Mateo 26:41. Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está presto, mas la carne enferma.
Nota: El descuido de la oración nos deja expuestos a la tentación y a la indiferencia espiritual, apartándonos del camino recto.
6- ¿Qué promesa da Dios a los que sienten necesidad de Él?
Isaías 44:3. Porque derramaré aguas sobre el sediento, y torrentes sobre la tierra seca; derramaré mi Espíritu sobre tu simiente, y mi bendición sobre tus renuevos.
Nota: La bendición viene cuando reconocemos nuestra necesidad y buscamos a Dios con corazón abierto.
7- ¿Qué condición es necesaria para que Dios escuche nuestras oraciones?
Salmos 66:18. Si en mi corazón miro a la iniquidad, el Señor no me oirá.
Nota: Debemos confesar y abandonar todo pecado conocido para que la oración sea aceptada.
8- ¿Qué papel cumple la fe en la oración eficaz?
Hebreos 11:6. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se allega a Dios, crea que existe, y que es galardonador de los que le buscan.
Nota: La fe se aferra a las promesas de Dios incluso cuando la respuesta no es inmediata o no llega en la forma esperada.
9- ¿Cómo debemos orar según Jesús?
Marcos 11:24. Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Nota: Debemos orar creyendo que Dios responderá en el momento y la manera que Él sabe que es para nuestro bien.
10- ¿Qué actitud debemos tener hacia los demás al orar?
Mateo 6:12. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Nota: El espíritu de perdón es indispensable para que nuestras oraciones sean oídas.
11- ¿Qué dice la Biblia sobre perseverar en la oración?
Colosenses 4:2. Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.
Nota: La perseverancia fortalece la fe y mantiene la comunión continua con Dios.
12- ¿Cómo debe practicarse la oración privada?
Mateo 6:6. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Nota: La oración privada es el momento de intimidad con Dios, libre de distracciones y del ojo humano.
13- ¿Podemos orar en cualquier lugar y circunstancia?
Nehemías 2:4. Y el rey me dijo: ¿Qué es lo que pides? Entonces oré al Dios de los cielos.
Nota: No hay tiempo ni lugar inapropiado para orar; podemos elevar el corazón a Dios en cualquier situación.
14- ¿Qué promesa tenemos de que Dios cuida de cada detalle de nuestra vida?
1 Pedro 5:7. Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Nota: Nada es demasiado grande ni demasiado pequeño para presentarlo delante de Dios.
15- ¿Qué significa orar en el nombre de Jesús?
Juan 16:26-27. En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, porque el Padre mismo os ama.
Nota: Orar en su nombre es hacerlo con su espíritu, confiando en su gracia y viviendo en obediencia a su voluntad.
16- ¿Por qué es importante unir la oración con el servicio?
Santiago 2:17. Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
Nota: La oración sin servicio se vuelve egoísta; el cristiano debe seguir el ejemplo de Jesús, combinando comunión con acción.
17- ¿Qué efecto tiene hablar entre nosotros de las bendiciones de Dios?
Malaquías 3:16. Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él, para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre.
Nota: Compartir lo que Dios ha hecho fortalece la fe propia y la de los demás.
18- ¿Cómo debemos alabar a Dios?
Salmos 107:21. Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
Nota: La alabanza debe ser parte esencial de la vida devocional, no solo las peticiones.
19- ¿Cómo quiere Dios que le adoremos?
Salmos 100:2. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.
Nota: El servicio y la adoración a Dios deben ser una experiencia de gozo y gratitud, no una carga.
20- ¿Qué es lo que debe ocupar el centro de nuestra meditación y conversación?
Hebreos 7:25. Por lo cual, puede también salvar perpetuamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Nota: Cristo y su obra redentora deben ser el tema principal de nuestra vida espiritual.
21- ¿Qué significa ofrecer sacrificio de alabanza?
Salmos 50:23. El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordena su camino, le mostraré la salvación de Dios.
Nota: La alabanza es una forma de honrar a Dios, elevándonos a una experiencia semejante a la adoración celestial.