Génesis 1:1. En el principio creó Dios el cielo y la tierra.
Génesis 1:31. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el sexto día.
Isaías 43:7. Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los creé, los formé y los hice.
Nota: Esta lección establece la base de toda la Biblia: Dios es el Creador y todo lo que salió de sus manos fue perfecto. El ser humano no es un accidente ni el resultado del azar, sino una creación intencional, diseñada para reflejar la gloria y el carácter de Dios. Comprender el origen divino de la vida da sentido a la existencia y al propósito humano.
Génesis 3:6. Y cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido y él comió con ella.
Romanos 5:12. Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Génesis 3:15. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; Él te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Nota: Aquí se muestra cómo el mal no se originó en Dios, sino en la desobediencia del ser humano. El pecado trajo separación, muerte y sufrimiento, afectando a toda la raza humana. Sin embargo, desde el mismo momento de la caída, Dios anunció una esperanza: un Libertador que vencería al enemigo.
Génesis 12:3. Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Hebreos 9:22. Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.
Malaquías 3:6. Porque yo soy Jehová, yo no cambio; por eso vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
Nota: Dios no abandonó a la humanidad después del pecado. A través de promesas y símbolos, reveló que la salvación vendría por medio de un sustituto inocente. Este plan es eterno, coherente y constante, mostrando que Dios es fiel a su palabra.
1 Juan 3:4. Cualquiera que comete pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.
Romanos 3:20. Por tanto, por las obras de la ley ninguna carne será justificada delante de Él; pues por la ley es el conocimiento del pecado.
Romanos 7:12. De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento es santo, y justo, y bueno.
Nota: La ley de Dios define lo que es pecado y revela el estándar divino de justicia. No fue dada para salvar, sino para mostrar la necesidad de un Salvador. La ley refleja el carácter santo de Dios y demuestra que el problema no está en la ley, sino en el corazón humano.
Isaías 9:6. Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado; y el principado será sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Miqueas 5:2. Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas han sido desde el principio, desde la eternidad.
Isaías 53:5. Mas Él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por sus llagas fuimos nosotros curados.
Nota: Dios anunció con anticipación la venida de un Salvador. Las profecías muestran quién sería, dónde nacería y qué haría. El Mesías vendría a cargar con el pecado de la humanidad y a traer paz entre Dios y el hombre.
Juan 1:14. Y el Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Lucas 19:10. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Juan 14:9. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y aún no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos al Padre?
Nota: Jesús es la manifestación visible del amor y del carácter de Dios. Vino a vivir entre los seres humanos para revelar cómo es el Padre y para rescatar a los perdidos. En Cristo se une el cielo con la tierra.
1 Pedro 2:24. Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por las heridas del cual habéis sido sanados.
Romanos 5:8. Mas Dios encarece su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Hechos 4:12. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo del cielo, dado a los hombres, en que debamos ser salvos.
Nota: La cruz es el centro del plan de salvación. Allí Cristo tomó el lugar del pecador y pagó el precio del pecado. La cruz revela la justicia de Dios y, al mismo tiempo, su inmenso amor por la humanidad.
Mateo 28:6. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.
Hebreos 8:1, 2. Así que, la suma de lo que hemos dicho es: Tenemos tal Sumo Sacerdote el cual está sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos; ministro del santuario, y del verdadero tabernáculo que el Señor levantó, y no el hombre.
Hebreos 7:25. Por lo cual puede también salvar eternamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Nota: Jesús no quedó en la tumba. Vive y ministra en el cielo como Sumo Sacerdote. Su obra no terminó en la cruz, sino que continúa intercediendo por los que se acercan a Dios por medio de Él.
1 Corintios 3:11. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
1 Timoteo 3:15. Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y apoyo de la verdad.
Hechos 20:29-30. Porque yo sé esto, que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.
Nota: Cristo estableció una iglesia fundada en Él mismo. Su misión es sostener, vivir y proclamar la verdad bíblica. Al mismo tiempo, la Biblia advierte que surgirían engaños y apostasía, por lo que cada creyente debe aferrarse a la Palabra.
Mateo 24:1-13. …Y oiréis de guerras, y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todas estas cosas acontezcan, pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá hambres, y pestilencias, y terremotos en muchos lugares. Y todo esto será principio de dolores…
Mateo 24:14. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Amós 4:12. Por tanto, de esta manera haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro con tu Dios, oh Israel.
Nota: Dios no dejó a su pueblo sin orientación respecto a los últimos días. Las señales muestran que el mundo se acerca a su clímax. Junto a estas advertencias, Dios llama a la preparación espiritual y a la proclamación del evangelio.
Juan 14:1-3. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas mansiones hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Apocalipsis 1:7. He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron, y todos los linajes de la tierra harán lamentación a causa de Él. Así sea. Amén.
1 Tesalonicenses 4:16-17. Porque el Señor mismo con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Nota: Jesús prometió volver de manera literal, visible y gloriosa. Su regreso será la esperanza culminante del cristiano. En ese día, los justos serán reunidos con su Señor para estar con Él para siempre.
Nahúm 1:9. ¿Qué tramáis contra Jehová? Él hará consumación; la tribulación no se levantará dos veces.
Eclesiastés 12:14. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, ya sea buena o sea mala.
Apocalipsis 20:14. Y la muerte y el infierno fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
Nota: Dios pondrá un final definitivo al mal. Habrá juicio, y el pecado, la muerte y Satanás serán destruidos para siempre. El universo quedará limpio de rebelión.
Apocalipsis 21:1. Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado, y el mar no existía ya más.
Apocalipsis 21:4. Y enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte; ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Apocalipsis 21:3. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios.
Nota: Dios restaurará todo lo que el pecado arruinó. Creará un cielo nuevo y una tierra nueva donde no existirá el sufrimiento. El mayor privilegio será vivir eternamente en la presencia de Dios.
Mateo 11:28. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Juan 15:4. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Nota: Cristo hoy te invita a acercarte a Él tal como estás. No promete una vida sin pruebas, pero sí descanso para el alma cansada y fuerza para vivir. Su llamado no es solo a venir una vez, sino a permanecer cada día en comunión con Él, porque solo unidos a Cristo podemos llevar fruto y vivir una vida transformada.