Lección 1

La Biblia y su Propósito

La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, dada para guiar a la humanidad en el conocimiento de Cristo, la salvación y la vida eterna. En ella encontramos luz, dirección, esperanza y la verdad que nos conduce a Dios.

1- ¿Cuál es el propósito de la Biblia?

2 Pedro 1:21. Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Juan 20:30-31. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Salmo 119:11. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

Salmo 119:105. Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.

Romanos 15:4. Porque las cosas que se escribieron en el pasado, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por medio de la paciencia, y de la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

Nota: La Biblia revela a Cristo como el Salvador, nos guarda del pecado, ilumina nuestro camino y nos da esperanza.

2- ¿Cómo debemos estudiar la Biblia?

Hechos 17:11. Y éstos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

Isaías 28:10. Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá.

2 Timoteo 2:15. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza rectamente la palabra de verdad.

Juan 5:39. Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

Nota: El estudio de la Biblia debe ser constante, cuidadoso y comparando texto con texto, reconociendo que toda ella da testimonio de Cristo.

3- Conclusión:

La Biblia es la voz de Dios para la humanidad. Su estudio diligente nos conduce al conocimiento de Cristo y nos equipa para vivir conforme a su voluntad.