Lección 2

EL PERSONAJE CENTRAL

1- ¿Cómo describe el Apocalipsis la grandeza de Jesús?

Apocalipsis 1:13-16. Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con un cinto de oro. Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como lana blanca, como nieve; y sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al latón fino, ardiente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Y tenía en su diestra siete estrellas; y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Nota: Esta descripción majestuosa se complementa al compararla con la visión del profeta Daniel:

Daniel 10:5-9. Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y sus lomos ceñidos de oro de Ufaz. Y su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud... Y no quedó fuerza en mí... y caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra.

Nota: Ambos profetas cayeron postrados al ver la gloria de Jesús.

2- ¿Quién fue el único ser, en todo el universo, capaz de abrir el libro de los siete sellos?

Apocalipsis 5:6-9. Y miré, y he aquí, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado...

Nota: Jesús es el único digno de abrir el libro sellado, porque Él es el único que conoce los corazones. Solo Él puede juzgar con justicia. Otros textos lo confirman:

1 Juan 1:9. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos los pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Judas 24. Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría...

Hechos 4:12. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

3- Según los 24 ancianos de Apocalipsis, ¿qué fue lo que calificó a Jesús como el único digno de abrir el libro?

Apocalipsis 5:8-9, 12. ...Porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje, y lengua, y pueblo, y nación...

Nota: El título “Cordero” se aplica a Jesús unas 26 veces en el Apocalipsis. Ya lo había proclamado Juan el Bautista:

Juan 1:29. El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Nota: Esto remite al sistema del santuario del Antiguo Testamento, donde el cordero era sacrificado en lugar del pecador. Jesús es la realidad profetizada por ese símbolo.

4- ¿Cuál fue la fuerza motivadora del sacrificio de Cristo?

Apocalipsis 1:5. ...Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.

5- ¿Por qué tiene valor sustitutorio la muerte de Jesús?

Romanos 6:23. Porque la paga del pecado es muerte, mas el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Hebreos 4:15. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

1 Corintios 15:3. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.

6- ¿Qué otro privilegio recibimos de Jesús al aceptar su sacrificio?

Apocalipsis 1:6. Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.

Nota: En el Antiguo Testamento solo el sacerdote podía acercarse a Dios. Ahora, en Cristo, cada creyente tiene acceso directo al trono de la gracia (Heb. 4:16).

SU ORIGEN Y LA FUENTE DE SU PODER

7- ¿Desde cuándo existía nuestro Señor Jesucristo?

Juan 17:5. Ahora pues, Padre, glorifícame tú contigo con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

Miqueas 5:2. Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

8- ¿Cuál es la naturaleza que tenía Cristo antes de su encarnación?

Romanos 9:5. De quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

Nota: Jesús es eterno y divino. Inspiró a los profetas (1 Pedro 1:10-11) y es llamado “el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas” (Apoc. 22:6).

Juan 1:1-3, 14. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros...

ES NUESTRO ETERNO SALVADOR

9- ¿Desde cuándo estaba decidido que Jesús moriría por el hombre si este caía?

1 Pedro 1:18-20. Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación; ya ordenado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en estos postreros tiempos por amor de vosotros.

Nota: La resurrección de Cristo demuestra su poder sobre la muerte y garantiza nuestra salvación:

Apocalipsis 2:8, 11. El primero y el postrero, que estuvo muerto, y vivió... El que venciere no sufrirá daño de la segunda muerte.

10- ¿Cuán abarcante es la capacidad salvadora de nuestro Señor Jesucristo?

Hebreos 7:25. Por lo cual, puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

11- Mi decisión:

Acepto a Jesús como mi Señor y Salvador.