Tradiciones No Bíblicas

Muchas de las prácticas religiosas aceptadas hoy como parte del cristianismo no se originaron en la enseñanza de Jesucristo ni en las Escrituras, sino que fueron introducidas gradualmente a lo largo de los siglos por medio de tradiciones humanas. Estas costumbres, en muchos casos adoptadas del paganismo o desarrolladas por la jerarquía eclesiástica, no tienen fundamento bíblico y han llegado a sustituir o distorsionar enseñanzas claras de la Palabra de Dios. La siguiente lista presenta algunas de estas prácticas, junto con el año aproximado en que comenzaron a ser adoptadas por la Iglesia, mostrando cómo la tradición fue ocupando un lugar igual o superior al de las Escrituras.

Tradiciones

Agréguese a éstos, muchos otros: los monjes, los ermitaños. las monjas, los conventos, los monasterios, la semana santa, el Domingo de Palmas, el Día de Todos los Santos, los Miércoles de Ceniza, el Día los Muertos, las flagelaciones, el incienso, el aceite santo, las medallas, los amuletos, y así sin cesar.

Reflexión final:

La historia demuestra que muchas enseñanzas y prácticas religiosas que hoy se consideran cristianas no provienen de la Biblia, sino de tradiciones humanas introducidas siglos después de Cristo. Esta tendencia fue advertida y condenada por Jesús mismo, quien dijo:

“Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?” Mateo 15:3

Las tradiciones humanas, cuando reemplazan o contradicen los mandamientos de Dios, desvían al creyente del verdadero camino. Por eso, el apóstol Pablo también advirtió:

“Mirad que ninguno os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2:8 

Estas palabras nos invitan a volver a la fuente pura de la fe: la Palabra de Dios escrita. Solo ella es la norma segura para la doctrina y la práctica cristiana. Que cada creyente sea como los de Berea, que escudriñaban cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hechos 17:11).