Las profecías del libro de Daniel presentan un panorama profético coherente y progresivo de la historia, mostrando la sucesión de los grandes imperios que dominaron el mundo desde los días del profeta hasta el establecimiento del Reino eterno de Dios. Cada visión —en Daniel 2, 7, 8 y 11— describe los mismos poderes, pero con diferentes símbolos y detalles, confirmando así la continuidad del plan divino y la certeza del cumplimiento profético. A continuación, se muestra una lista paralela que identifica a cada imperio en estas profecías.
Daniel 2:38. Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves de los cielos, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.
Daniel 7:4. La primera era como león, y tenía alas de águila; yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada de la tierra, y se puso enhiesta sobre los pies como hombre, y le fue dado corazón de hombre.
Daniel 8: — (No aparece).
Daniel 11: — (No aparece).
Daniel 2:39. Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y otro tercer reino de bronce, el cual se enseñoreará de toda la tierra.
Daniel 7:5. Y he aquí otra bestia, la segunda, semejante a un oso, la cual se alzó de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate, devora mucha carne.
Daniel 8:20. El carnero que viste que tenía dos cuernos, son los reyes de Media y de Persia.
Daniel 11:2. Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún tres reyes se levantarán en Persia; y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos ellos; y fortaleciéndose con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.
Daniel 2:39. Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y otro tercer reino de bronce, el cual se enseñoreará de toda la tierra.
Daniel 7:6. Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, la cual tenía cuatro alas de ave en sus espaldas; también tenía la bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.
Daniel 8:21-22. Y el macho cabrío es el rey de Grecia; y el cuerno grande que tenía entre sus ojos, es el rey primero. Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y se levantaron cuatro en su lugar, cuatro reinos se levantarán de esta nación, mas no con su fuerza.
Daniel 11:3-4. Y se levantará un rey valiente, el cual se enseñoreará de gran dominio, y hará su voluntad. Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrado, y será repartido hacia los cuatro vientos del cielo; y no a sus descendientes, ni según el dominio con que él enseñoreó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de aquellos.
Daniel 2:40. Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.
Daniel 7:7. Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible, y en gran manera fuerte, la cual tenía grandes dientes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.
Daniel 8:9-10. Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra deseable. Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló.
Daniel 11:16, 20-22. Mas el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y estará en la tierra deseable, la cual será consumida en su mano... Y levantarase en su lugar uno que hará pasar un exactor por la gloria del reino; mas en pocos días será quebrantado, no en enojo ni en batalla... Y levantarse ha en su lugar uno vil, al cual no darán la honra del reino; mas vendrá sin aviso, y tomará el reino con halagos... Y con los brazos de ellos será inundado el príncipe del pacto, y será quebrantado.
Daniel 2:41-43. Y lo que viste de los pies y de los dedos, parte de barro de alfarero y parte de hierro, el reino será dividido; mas habrá en él algo de la fortaleza del hierro... Y por ser los dedos de los pies parte de hierro y parte de barro, el reino será en parte fuerte y en parte frágil... Y no se pegarán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro.
Daniel 7:8, 24-25. Estando yo considerando los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño subía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas... Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.
Daniel 8:11-12, 23-25. Y se engrandeció contra el príncipe del ejército, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. Y le fue entregado el ejército a causa de la prevaricación contra el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó... Y al fin del reinado de ellos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro, y entendido en enigmas. Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos. Y con su entendimiento hará prosperar el engaño en su mano, y se engrandecerá en su corazón; y con paz destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana.
Daniel 11:36-39. Y el rey hará según su voluntad; y se ensalzará, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de dioses hablará cosas maravillosas, y será prosperado hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado será hecho... Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, y con piedras preciosas, y con cosas de gran precio.
Daniel 2:44-45. Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre. De la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con manos, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro, el gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.
Daniel 7:27. Y que el reino, y el dominio, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.
Daniel 8:14. Y él dijo: Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; luego el santuario será purificado.
Daniel 11:45 – 12:1-3. Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares, en el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude. Y en aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.