Palabras para Momentos de Enfermedad
1- ¿Dios se interesa por nuestras enfermedades físicas?
Éxodo 15:26. Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.
Nota: Dios se revela como sanador. La enfermedad no está fuera de su conocimiento ni de su poder.
2- ¿Puede el creyente acudir a Dios en medio del dolor corporal?
Salmos 41:3. Jehová lo fortalecerá en el lecho del dolor: Aderezarás todo su lecho en su enfermedad.
Nota: Dios promete sostén y cuidado especial para quien sufre en su cuerpo.
3- ¿Escucha Dios la oración del enfermo?
Salmos 30:2. Oh Jehová Dios mío, a ti clamé, y tú me sanaste.
Nota: La Biblia presenta la oración como un recurso legítimo y eficaz en tiempos de enfermedad.
4- ¿Jesús mostró compasión por los enfermos cuando estuvo en la tierra?
Mateo 14:14. Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
Nota: Cristo no fue indiferente al sufrimiento humano; su ministerio estuvo marcado por la compasión y la sanidad.
5- ¿Tiene la enfermedad un límite establecido por Dios?
Job 2:6. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
Nota: Aun en el sufrimiento permitido, Dios pone límites y preserva la vida según su propósito.
6- ¿Qué debe hacer el creyente cuando la enfermedad persiste?
Santiago 5:14-15. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe sanará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Nota: Dios ha establecido la oración intercesora como medio de gracia, consuelo y restauración integral.
7- ¿Puede Dios fortalecernos aunque la enfermedad no desaparezca de inmediato?
Isaías 41:10. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; sí, siempre te ayudaré, siempre te sostendré con la diestra de mi justicia.
Nota: La fortaleza divina no depende de la ausencia de enfermedad, sino de la presencia de Dios.
8- ¿Qué promesa final tienen los hijos de Dios frente a la enfermedad y el sufrimiento?
Apocalipsis 22:2. En el medio de la calle de ella, y de uno y de otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Nota: La sanidad definitiva no es solo para el cuerpo, sino para toda la humanidad redimida en el reino de Dios.