Palabras para Momentos de Soledad

1- ¿Conoce Dios cuando nos sentimos solos y abandonados?

Salmos 25:16. Vuélvete a mí, y tenme misericordia; porque estoy desolado y afligido.

Nota: La Biblia reconoce la soledad como una experiencia real del creyente, y presenta a Dios como aquel que la ve.

2- ¿Promete Dios su compañía aun cuando otros se alejan?

Isaías 43:2. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Nota: La presencia de Dios no elimina las pruebas, pero garantiza compañía y cuidado en medio de ellas.

3- ¿Qué seguridad dio Jesús a sus seguidores frente al abandono?

Juan 14:18. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Nota: Cristo promete presencia continua aun cuando el creyente se sienta desamparado.

4- ¿Puede la comunión con Dios reemplazar la falta de compañía humana?

Salmos 73:23-24. Con todo, yo siempre estuve contigo; Me trabaste de mi mano derecha. Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria.

Nota: La comunión con Dios ofrece dirección, cercanía y esperanza futura.

5- ¿Qué experimenta quien busca a Dios en medio de la soledad?

Salmos 68:6. Dios hace habitar en familia a los solitarios; Él saca a los aprisionados con grillos; mas los rebeldes habitan en tierra seca.

Nota: Dios actúa restaurando vínculos y dando sentido de pertenencia a quienes confían en Él.

6- ¿Qué consuelo ofrece Dios cuando nadie más escucha?

Salmos 102:17. Habrá considerado la oración de los desamparados, y no habrá desechado el ruego de ellos.

Nota: Dios presta atención especial al clamor del solitario y afligido.

7- ¿Qué promesa asegura la presencia constante de Dios?

Hebreos 13:5. Sean vuestras costumbres sin avaricia; contentos con lo que tenéis; porque Él dijo: No te dejaré ni te desampararé.

Nota: La fidelidad de Dios no depende de las circunstancias ni de la compañía humana.

8- ¿Cómo debe vivir el creyente sabiendo que Dios está con él?

Salmos 16:8. A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra no seré conmovido.

Nota: La conciencia permanente de la presencia de Dios fortalece y estabiliza el corazón.