Lección 1 - Saulo de Tarso Convertido
(Hechos 9:1-20)
(VERSÍCULOS DE MEMORIA, 15-18)
TEXTO DE ORO: “... De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios..” Juan 3:3.
1. ¿Quién es mencionado como un responsable en el martirio de Esteban? Hechos 7:58; 8:1.
2. ¿Qué hizo desde ese momento contra la iglesia? Hechos 8:3; Gálatas 1:13.
3. ¿Qué sentimiento tenía, y cómo lo manifestó? Hechos 26:11.
4. ¿Qué motivo lo impulsaba a tal proceder? Hechos 26:9.
5. ¿Cuán prominente era en la nación judía? Gálatas 1:14.
6. ¿Qué respaldo tenía en su obra de persecución en ciudades lejanas? Hechos 9:1-2.
7. ¿Qué sucedió cuando se acercaba a Damasco? Hechos 9:3.
8. ¿Qué hora del día era? Hechos 26:13.
9. ¿Qué siguió a la aparición de la luz resplandeciente? Hechos 9:4; 26:14.
NOTA: «Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.» Estas palabras de Jesús arrojan luz sobre la trayectoria de Saulo, si no es que revelan el secreto de su celosa persecución. Muestran que estaba luchando contra la convicción. Era un hombre de conciencia. Hechos 24.16. Era celoso por Dios, aunque no según ciencia. Consideraba la nueva secta como un peligro para la causa de Dios; y, sin conocer la libertad del evangelio, suponía que podía usarse la fuerza en los asuntos de religión. Pero él había escuchado el discurso de Esteban, y una convicción de que esos perseguidos podían estar en lo correcto le sobrecogía repetidamente. Esa convicción la consideraba él un pensamiento pecaminoso, y, horrorizado de que pudiera albergar tal idea, redoblaba sus esfuerzos contra la iglesia. Así que, finalmente, Cristo mismo se le apareció, y Saulo se rindió de inmediato. Esto debería ser una lección para nosotros y tener cuidado en cómo acusamos de deshonestidad a quienes se oponen a la verdad. Puede que, como Pablo, estén dando coces contra el aguijón. Si decimos que ya han oído la verdad, recordemos que también Saulo la oyó, y que le fue predicada con un poder más que humano. Sería difícil hallar a un hombre más amargamente opuesto a la verdad que Saulo; sin embargo, era sincero, y después predicó la fe que antes devastaba. Este relato subraya la lección que el Salvador nos dio: que debemos abstenernos de juzgar en todo caso.
10. ¿Cuál fue la respuesta a la pregunta de Saulo sobre quién le hablaba? Hechos 9:5.
11. ¿Con qué propósito dijo el Señor que se le había aparecido? Hechos 26:16-18.
12. ¿A dónde fue enviado para saber lo que debía hacer? Hechos 9:6; 22:10.
13. ¿Cuán intangible fue la conversación para los acompañantes de Saulo? Hechos 9:7; 22:9.
14. ¿Cómo lo afectó la luz a Saulo? Hechos 9:8; 22:11.
15. ¿Cómo pasó los tres días siguientes a su entrada en Damasco? Hechos 9:9.
16. ¿A quién envió el Señor a él? Hechos 9:10-12.
17. ¿Qué le dijo el Señor a Ananías para quitar sus dudas? Hechos 9:13-16.
NOTA: “Porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.” Saulo fue llamado al sufrimiento; así también todos los que quieren vivir piamente en Cristo Jesús. 2 Timoteo 3:12; Filipenses 1:29; 1 Tesalonicenses 3:3. El secreto de la firmeza de Pablo fue que reconoció este llamamiento desde el principio. Nunca enfrentó nada inesperado. Los hombres que apostatan cuando viene la persecución son aquellos que esperaban una vida cristiana fácil. Son los que llegaron a la verdad por un camino sin obstáculos. Son como soldados que se alistan pensando que la vida militar es solo desfiles, y que con toda normalidad huyen cuando llega la batalla. Pero el verdadero soldado se alista sabiendo que puede ser herido. Así también, los que entran en la causa de Dios esperando tribulación, no serán movidos por ella. Pero aunque Dios llama al sufrimiento, al mismo tiempo revela su gozo, de modo que puedan decir que esta “leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.” 2 Corintios 4:17. Véase también Romanos 8:18.
18. ¿Qué le dijo Ananías a Saulo? Hechos 9:17, Hechos 22:12-16.
19. ¿Qué hizo Saulo inmediatamente? Hechos 9:18-20.
20. ¿Cuán tan exitosa fue su predicación? Hechos 9:21-22.