Lección 11 - El Concilio Apostólico
(Hechos 15:1-11)
(VERSÍCULOS DE MEMORIA, 8-10)
TEXTO DE ORO: “Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos.” Hechos 15:11.
1. ¿A qué lugar regresaron Pablo y Bernabé para trabajar después de su viaje misionero? Hechos 14:25-28.
2. Mientras estaban allí, ¿qué enseñaban a los discípulos algunos que vinieron de Judea? Hechos 15:1.
NOTA: Es muy necesario notar el carácter de los hombres que causaron problemas en Antioquía y en otros lugares. Los apóstoles y los ancianos en Jerusalén dijeron de ellos que «algunos que salieron de entre nosotros os han perturbado con palabras, pervirtiendo vuestras almas; a quienes no les dimos ningún mandato.». Hechos 15.24. Revised Version. Se notará que en la Old Version la palabra «tal» (mandato) es una palabra añadida. Así, estos hombres eran personas irresponsables que no representaban a la iglesia. Los apóstoles no estaban en sintonía con ellos. Su labor era trastornar almas. Esto lo hacían predicando un evangelio pervertido (Ga 1.7), pues estaban haciendo la misma labor que después realizaron los hombres que trataron de destruir la obra de Pablo en Galacia. Profesaban representar a la iglesia de Cristo, pero solo para tener más fácil acceso a los discípulos y trastornarlos. Eran «falsos hermanos», de cuya malicia Pablo estuvo frecuentemente en peligro. Véase 2 Co 11.26.
3. ¿Qué posición tenían estos hombres en la iglesia? Hechos 15:24.
4. ¿Cómo los caracterizó el apóstol Pablo? Gálatas 2:4.
5. ¿Cómo fue recibida su obra por Pablo y Bernabé? Hechos 15:2.
6. ¿Por qué Pablo y Bernabé los resistieron de esta manera? Gálatas 2:5.
7. Entonces, ¿qué tenía que estar subvirtiendo la enseñanza de estos hombres? Gálatas 1:7; Hechos 15:24.
NOTA: Debe tenerse especialmente presente que el tema de la controversia era el evangelio. Eso fue lo que hizo que la cuestión fuese vital. Se trataba de cómo los hombres son salvos. Pablo y Bernabé predicaban la salvación por la fe; esos hombres enseñaban la salvación por las obras del hombre. Si los hombres debían ser circuncidados para ser salvos, entonces se probaría que la fe en Cristo era insuficiente. Como Pablo escribió después: «Si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.» Ga 2.21. Además, el hecho de que el evangelio era el tema de la disputa se muestra por la declaración de Pablo de que resistió a esos hombres «para que la verdad del evangelio permaneciese» con sus conversos. Ga 2.5. Esos falsos hermanos profesaban tener el evangelio, porque presentaban lo que afirmaban que era el camino de salvación; pero no había verdad en su evangelio. La verdad del evangelio es que «por la gracia del Señor Jesús seremos salvos», y que «en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos». Véanse también Ro 10.6-10; Tit 3.3-6.
8. ¿Qué causaría esa enseñanza en los discípulos? Hechos 15:10, 24.
9. ¿Qué se determinó finalmente hacer al respecto? Hechos 15:2.
10. ¿Fue solo la decisión de la iglesia lo que llevó a Pablo a subir? Gálatas 2:1, 2.
11. ¿Qué se dice del viaje de ellos a Jerusalén? Hechos 15:3.
12. ¿Qué hicieron cuando llegaron a Jerusalén? Hechos 15:4; Gálatas 2:2.
13. ¿Tuvo Pablo que aprender algo de los apóstoles y ancianos reunidos en Jerusalén? Gálatas 2:6; 1:11, 12.
14. Cuando en el concilio hubo gran contienda, ¿a qué llamó Pedro su atención? Hechos 15:6, 7.
15. ¿Qué hizo Dios por los Gentiles cuando Pedro les predicó el evangelio por primera vez? Hechos 15:8; Hechos 10:44.
16. ¿Qué era lo que hacía que Dio son hiciera ninguna distinción entre judíos y gentiles? Hechos 15:9; Romanos 3:22.
17. ¿Por qué no hace Dios diferencia entre judíos y gentiles en cuanto a la purificación del corazón? Hechos 15:8, Romanos 3:22, 23.
NOTA: Pedro declaró que, en cuanto a la purificación del corazón, Dios no hizo diferencia entre judíos y gentiles. Esto prueba la afirmación de que el tema en discusión era el vital asunto de la salvación. El hecho de que Dios "ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos" se manifestó al dar a los gentiles incircuncisos el don del Espíritu Santo, así como lo hizo con los apóstoles y hermanos en Pentecostés. Y la razón por la cual Dios no hizo diferencia entre judíos y gentiles, en cuanto a la justificación, fue que "él conoce los corazones". No hay diferencia entre el corazón del judío y el del gentil, porque todos por igual han pecado. Rom. 3:9, 22, 23. Los hombres, juzgando por las apariencias externas, a menudo hacen diferencia entre los hombres, pero Dios, que mira el corazón, sabe que todos son iguales; por tanto, no hace diferencia entre los hombres en cuanto a la limpieza del corazón.
18. ¿Qué dijo Pedro que se pondría sobre los discípulos si se adoptaba la enseñanza de los falsos hermanos? Hechos 15:10.
19. ¿De qué única manera ha de ser salvo todo hombre? Hechos 15:11; Romanos 3:22-24.