Lección 12 - Esclavitud y Libertad

(Gálatas 5:11)

(VERSÍCULOS DE MEMORIA, 8-10)

TEXTO DE ORO: “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” Juan 8:32. 

1. ¿Cuál fue la causa del problema que surgió mientras Pablo predicaba en Antioquía? Hechos 15:1.

2. Diga qué medidas se tomaron para resolver la disputa. Hechos 15:2.

3. ¿Cuál era la legitimización de los hombres que causaron el problema? Hechos 15:24.

4. ¿Qué efecto estaba teniendo su enseñanza?  Gálatas 1:7, Hechos 15:24.

5. ¿Consideraba Pablo la circuncisión como un pecado? Hechos 16:1-3; 1 Corintios 7:19; Gálatas 5:6; 6:15.

6. ¿Entonces por qué se opuso tan enérgicamente a la enseñanza de esos hombres? Hechos 15:2, 5; Gálatas 2:5.

NOTA: Fue la circuncisión como condición de salvación lo que Pablo rechazó. El simple acto en sí, no le importaba ni en un sentido ni en otro. La circuncisión era una señal de justicia. Romanos 4.11. Pero no puede haber verdadera justicia salvo la que viene por la fe. Véase Ro 9.30-32; 10.1-4, 10; Fil 3.9; Heb 11.6; Ro 14.23; Jn 6.29. Por lo tanto, el hombre que no tenía fe no tenía justicia, y en consecuencia su circuncisión era una farsa. La señal de la circuncisión fue dada a Abraham, no para hacerlo justo—no como condición de salvación—sino como señal de la justicia que ya tenía por la fe, como un símbolo del estado de salvación en que ya se encontraba. Los judíos que quebrantaban la ley eran incircuncisos, mientras que los gálatas que, por la fe, guardaban la ley, eran circuncisos. Véanse Ro 2.25-29; Fil 3.2-3; Hch 7.51-53. Decir a los discípulos: «Debéis circuncidaros—o no podéis ser salvos», era enseñarles que debían confiar en la ley para tener justicia, y eso era decir que Cristo había muerto en vano.

7. ¿Qué estaba diciendo eso realmente del sacrificio de Cristo? Gálatas 2:21.

NOTA: Cuando los falsos hermanos dijeron a los discípulos: «Si no os circuncidáis, no podéis ser salvos», estaban enseñándoles que su fe en Cristo no era suficiente para la salvación. Esa misma enseñanza es común incluso hoy día. Muchos que profesan fe en Cristo aún dicen: «Está bien creer en Cristo, pero eso solo no te salvará; también debes guardar los mandamientos». Veamos qué significa eso realmente. Es un hecho que la fe en Cristo lo trae a él al corazón y a la vida. Ef 3.17; Ga 2.20. Por lo tanto, cuando uno dice que, además de creer en Cristo, debemos guardar los mandamientos, virtualmente está diciendo que la vida de Cristo no está en armonía con la ley de Dios. En realidad, aunque inconscientemente, acusa a Cristo de pecado. Es una posición peligrosa la de pretender añadir a la palabra de Dios, la cual dice que los hombres son salvos por la fe, y que los cristianos son enteramente hechura de Dios. Ef 2.8-10. La fe obra por el amor, y el amor es el cumplimiento de la ley; por tanto, el que tiene fe en Cristo guarda la ley de Dios; anda como Cristo anduvo, porque es por la obediencia de Cristo que es hecho justo. Ro 5.19. «Todo lo que no es de fe, es pecado.» Pero el que piensa que debe guardar la ley además de tener fe en Cristo, demuestra así que no tiene fe en la justicia de Cristo. La obediencia que él propone añadir a su fe es la obediencia que procede de la justicia propia, o del pecado. Pero el pecado es esclavitud. Ro 7.14. Por tanto, la enseñanza de los falsos hermanos estaba llevando a las almas a la esclavitud—poniendo un yugo gravoso sobre ellos.

8. ¿Cuándo apenas es provechosa la circuncisión? Romanos 2:25.

9. ¿Qué es la verdadera circuncisión? Romanos 2:29; Filipenses 3:3.

10. ¿De qué era señal la circuncisión? Romanos 2:25-27; 4:11.

11. ¿Dónde debe estar la justicia para que tenga valor? Deuteronomio 6:4-6; Salmos 51:6.

12. ¿Quién solamente puede poner justicia en el corazón? Jeremías 31:33.

13. Entonces, ¿de quién solamente debe proceder la verdadera circuncisión? Deuteronomio 30:6; Colosenses 2:11.

14. ¿De qué podía ser señal la circuncisión en la sola carne, hecha solo por el hombre?

15. ¿Qué es la justicia de la carne? Romanos 8:5-8; Gálatas 5:19-21.

16. Por lo tanto, ¿qué se hace con los hombres cuando se les induce a confiar en la circuncisión o en obras de obediencia para ser salvos?  Hechos 15:10, Apocalipsis 3:17.

17. ¿Era el servicio que Dios requería de su pueblo penoso o gravoso? 1 Juan 5:3; 1 Reyes 8:62-66; Salmos 116:16, 17.

18. ¿Quiénes son los únicos que están en esclavitud? Juan 8:34; Romanos 7:14.

19. Como los judíos habían pervertido la religión del Señor, ¿en qué derivó su celo por la ley? Mateo 15:3, 8, 9; Romanos 2:23, 24; Lucas 11:46.

NOTA: No debe olvidarse que «el judaísmo» (Ga 1.13-14) era muy diferente de la religión de Dios, tal como fue dada por medio de Moisés. Consistía en tradiciones. Esas tradiciones eran invenciones de los «padres» (no Abraham, Isaac y Jacob) para asegurar que la ley no fuese quebrantada. Confiando para la salvación únicamente en la ley, y sabiendo que ésta requería obediencia perfecta en cada detalle, por sistema se dedicaron a descubrir los más mínimos detalles de la ley. Así, fueron añadiendo ceremonia gravosa tras ceremonia gravosa hasta que se necesitaba una vida entera solo para conocer las tradiciones. Pero todo eso fue en vano, pues sus elaboradas tradiciones sobre la ley no eran más que el producto de sus propias mentes pecaminosas; su servicio más escrupuloso no era más que servicio de la carne, sin el Espíritu de Dios, y por tanto, era pecado. Así invalidaban la ley de Dios con sus tradiciones. Mientras confiaban en la ley, quebrantaban la ley. De todas esas serviles ceremonias Cristo nos libra. Véase Ro 7.6. Él da descanso a los cargados, y hace verdaderamente libre al alma.

20. ¿Qué da Cristo? Mateo 11:28; Juan 8:36; Romanos 8:2.