Lección 2 - Dorcas es Resucitada

(Hechos 9:32-43)

(VERSÍCULOS DE MEMORIA, 33, 34)

TEXTO DE ORO: “... Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía.” Hechos 9:36.

1. ¿Dónde estaba Pedro la última vez que supimos de él? Hechos 8:14, 25.

2. ¿A qué lugar llegó finalmente? Hechos 9:32.

3. ¿Qué persona afligida encontró allí? Hechos 9:33.

4. ¿Qué le dijo Pedro? ¿Y cuál fue el resultado? Hechos 9:34.

5. ¿Cuál fue el efecto de este milagro? Hechos 9:35.

6. ¿Qué mujer piadosa vivía en Jope? Hechos 9:36.

7. ¿Qué hicieron los discípulos tras su muerte? Hechos 9:37-38.

8. ¿Qué SE encontró Pedro al llegar a Jope? Hechos 9:39.

9. ¿Qué hizo Pedro? Hechos 9:40 (primera parte).

10. ¿Cuál fue el resultado? Hechos 9:40-41.

11. ¿Cómo influyó en muchos afectados con respecto a la palabra? Hechos 9:42.

12. ¿A qué milagro de Jesús fue este semejante? Lucas 8:49-56.

13. ¿Qué señales dijo Jesús que acompañarían a los creyentes? Marcos 16:17-18.

14. ¿Cuán grandes obras dijo que harían los que creen en Él? Juan 14:12-14.

15. ¿Está esta promesa limitada a los creyentes de alguna época en particular?

No. Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creyeren,” sin limitarlo a una época específica. También afirmó que quienes creyeran en Él harían sus obras y aún mayores, por cuanto Él iba al Padre. Esto abarca a todos los creyentes verdaderos en cualquier época. El hecho de que no se vean milagros con la misma frecuencia que en el primer siglo se debe a las condiciones espirituales. Donde haya la misma entrega, fe, y consagración, se puede esperar la misma manifestación del poder divino.

NOTA: Jesús dijo: “Y estas señales seguirán a los que creyeren,” y enumeró varias. Y de nuevo: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” Qué obras mayores puedan hacerse es imposible de determinar, pero tenemos la palabra de Cristo de que serán hechas. Los que preguntan: “¿Por qué no vemos milagros, si han de existir en la iglesia hasta el fin del tiempo?” no caen en la cuenta de que en cada época los dones del Espíritu se han manifestado en la iglesia, aunque muchas veces en forma limitada. Pero si se pregunta por qué los milagros no son ahora tan comunes como en el primer siglo, solo podemos responder señalando las condiciones. Cuando se vea entre los creyentes la misma consagración, abnegación, fe y celo, entonces se podrá esperar ver el mismo poder en la iglesia.