Lección 3 - La Visión de Pedro
(Hechos 10:1-29)
(VERSÍCULOS DE MEMORIA, 1-4)
TEXTO DE ORO: “... Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas.” Hechos 10:34 .
1. Describe el carácter de Cornelio el centurión. Hechos 10:1-2.
NOTA: En el caso de Cornelio tenemos una notable ilustración de las palabras de Cristo: «El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene de Dios, o si yo hablo de mí mismo.» Jn 7.17. Dios desea salvar a los hombres. Está atento, buscando a quién salvar. Tan ansioso está por salvarlos, que no rechaza a ningún candidato; y dondequiera que ve a uno buscándole, inmediatamente toma su mano y lo conduce a la clara luz. De su siervo, en cuyas manos está la difícil tarea de hacer un pueblo santo de entre el material menos prometedor, dice: «No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; sacará el juicio a verdad. No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio.» Isaías 42:3-4.
2. ¿Qué se le apareció un día mientras oraba? Hechos 10:3.
3. ¿Qué mensaje le trajo el ángel? Hechos 10:4 6.
4. ¿Qué hizo en respuesta a las palabras del ángel? Hechos 10:7 8.
5. Al día siguiente, al acercarse los hombres a Jope, ¿qué estaba haciendo Pedro? Hechos 10:9 10.
6. Relate en detalle la visión de Pedro. Hechos 10:11 16.
NOTA: Probablemente hoy en día haya pocos que tomen tan superficialmente esta porción de las Escrituras como para suponer que enseña que todas las especies de animales son igualmente limpias y pueden comerse. La distinción entre animales limpios e inmundos no fue arbitraria, sino inherente a la naturaleza de los mismos. Esa naturaleza sigue siendo la misma hoy que siempre. Además, Pedro claramente explica el propósito de la visión: fue una lección impactante para enseñarle que no debía juzgar a los hombres, declarando a unos limpios y a otros inmundos. No debía estimar que determinado hombre está más allá de la posibilidad de salvación, sino que debía sembrar junto a todas las aguas, sin saber «cuál es lo mejor, si esto o lo otro, o si ambas a dos cosas son buenas.» Eclesiastés 11:6.
7. ¿Qué ocurrió tan pronto como pasó la visión? Hechos 10:17 18.
8. ¿Cómo fue preparado Pedro para recibir el mensaje que traían los hombres? Hechos 10:19 20.
9. ¿Con qué palabras respondieron cuando Pedro les preguntó el motivo de su visita? Hechos 10:21 22.
10. ¿Cuándo regresaron a Cesarea? Hechos 10:23.
11. ¿Qué precaución se tomó para tener testigos de lo que aconteció? Hechos 10:23 (parte final).
12. ¿Qué preparativos había hecho Cornelio para la llegada de Pedro? Hechos 10:24.
13. ¿Qué ocurrió cuando recibió a Pedro? Hechos 10:25 26.
14. ¿Qué dijo Pedro al entrar y encontrar reunidos a los invitados? Hechos 10:27 29.
15. ¿Qué ley prohibía a un judío asociarse con uno de otra nación?
NOTA: El estudiante buscará en vano en todo el Antiguo Testamento alguna ley por la cual Dios prohibiera a los judíos asociarse con los gentiles. Es cierto que les prohibió casarse con los paganos, y de igual manera hoy sigue prohibiendo a su pueblo unirse en yugo desigual con los incrédulos. Asimismo, llama a su pueblo a salir del mundo y a ser un pueblo apartado. Como en los tiempos antiguos, así ahora, él desea que su pueblo sea un pueblo singular; pero en ninguna parte encontramos que en la antigüedad quisiera que su pueblo fuera más distinto y separado del mundo que ahora. La ley a la cual Pedro se refería no era sino una de las tradiciones de los judíos con las cuales invalidaban la ley de Dios. Véase Mateo 15.1-9 y Marcos 7.1-13. Dios estaba emancipando a Pedro de las cadenas de la tradición judía. Si no hubiera estado tan firmemente atado, habría aprendido la misma lección de la vida de Cristo, quien nunca prestó atención a las tradiciones que el fanatismo judío había inventado.
16. ¿Qué dijo Pedro que le había mostrado Dios? Hechos 10:28 (parte final).
17. ¿Qué no deben hacer el pueblo de Dios? Mateo 7:1; Romanos 14:4; Santiago 4:11 12.
18. ¿Cuándo únicamente ha de ser emitido el juicio? 1 Corintios 4:5.
19. ¿Cuándo se dará a los santos juzgar a los hombres? Daniel 7:22.
20. Hasta ese tiempo, ¿cuál es la única función de la iglesia? Mateo 5:14 16; Filipenses 2:14 16.
21. Indique algunas de las evidencias de que, tanto antes de la primera venida de Cristo como después, Dios quiso que su pueblo fuera misionero.
Antes de Cristo: Dios llamó a Abraham para que en su simiente fueran benditas todas las naciones (Génesis 12:3, 22:18), lo cual es un anuncio misionero del evangelio.
El nuevo pacto: Los profetas anunciaron que la salvación de Dios llegaría hasta los confines de la tierra (Isaías 49:6), mostrando un propósito misionero universal.
Desde Pentecostés: Jesús comisionó a sus discípulos a ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15).
La iglesia primitiva: Los apóstoles y creyentes salieron de Jerusalén para predicar, y el evangelio se extendió por Samaria, Judea, Samaria y hasta los límites de la tierra (Hechos 1:8; 8:4).
En la epístola a los Gálatas y Romanos: Pablo entendió su llamamiento como ministro de Jesucristo a los gentiles (Romanos 1:5, Gálatas 1:16), mostrando que la misión no terminó con la vida terrestre de Jesús sino que continúa hasta hoy.
NOTA: Que el propósito de Dios para los judíos era que fueran un pueblo misionero, se muestra claramente en las Escrituras. A Abraham, Dios le dijo: «Y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.» Gn 12.3. También le había dicho: «Y serás bendición.» Por lo tanto, todos los que son hijos de Abraham deben igualmente ser una bendición. Mucho antes de la primera venida de Cristo, Dios había hablado de sí mismo por medio de Isaías como «luz de los Gentiles», así como también Restaurador de Israel. Isaías 49.6. Moisés había dicho a Israel: «Mirad, yo os he enseñado estatutos y derechos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para poseerla. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque ésta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia en ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, gente grande es ésta.» Dt 4.5-6. Esto muestra que debían dar a conocer a las naciones la verdad de Dios. El caso de Naamán el sirio, de la reina de Saba, de Jeremías, enviado a las naciones alrededor de Israel (Jeremías 27:1-4, etc.), y de Jonás, enviado a los ninivitas, demuestra que Dios deseaba la salvación de otras naciones no menos que la de Israel, y que deseaba usar a los israelitas como agentes en su salvación.