Un Libro Perseguido

Por Emmanuel Vallejos 

Durante siglos, la Biblia fue considerada un libro peligroso. No por promover violencia, sino porque cuestionaba la autoridad absoluta de reyes, papas y sistemas políticos. Allí donde la Biblia era leída libremente, el poder basado en la ignorancia comenzaba a resquebrajarse. Por eso fue prohibida, quemada y perseguida.

En la Edad Media, el acceso a las Escrituras estuvo restringido casi por completo. La Biblia permanecía en latín, lejos del idioma del pueblo. Leerla sin autorización podía costar la vida. Sin embargo, hombres y mujeres comunes decidieron que la Palabra de Dios no podía permanecer encadenada.