El Canon Bíblico

A menudo se afirma dentro del catolicismo que la Biblia fue formada o creada por la Iglesia y el papado. Sin embargo, al examinar cuidadosamente las Escrituras, descubrimos que ya en el siglo I tanto Jesús como los apóstoles reconocían un canon sagrado: el Antiguo Testamento ya estaba establecido y los escritos del Nuevo eran reconocidos como inspirados por la iglesia primitiva. En esta lista, presentaremos exclusivamente textos bíblicos que demuestran que la Palabra de Dios no necesita validación humana, pues fue reconocida por su origen divino desde el principio.

El Antiguo Testamento ya estaba definido en tiempos de Jesús

Jesús reconoció el canon judío del Antiguo Testamento

Lucas 24:44. Para que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

Nota: Jesús alude a la división tripartita del canon hebreo: Ley, Profetas y Escritos (donde “Salmos” representa esta última sección). Esta estructura era el canon aceptado por los judíos y por Jesús mismo. No incluye libros apócrifos.

Jesús menciona desde Génesis hasta 2 Crónicas, el canon hebreo completo

Lucas 11:51. Desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías...

Nota aclaratoria: Existen divergencias entre los estudiosos sobre a cuál Zacarías se refería Jesús al decir: “la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo”. Algunos creen que se trata de Zacarías hijo de Berequías, el profeta menor y autor del libro de Zacarías (Zacarías 1:1), mientras que otros sostienen que se refiere a Zacarías hijo de Joiada, un sacerdote que fue asesinado en el templo durante el reinado de Joás (2 Crónicas 24:20-22). 

Sin embargo, ambas interpretaciones apoyan la misma idea central: Si Jesús se refería a Zacarías hijo de Joiada, entonces estaría aludiendo al último mártir registrado en el último libro del canon hebreo (2 Crónicas), confirmando así los límites del Antiguo Testamento reconocido por los judíos.

Si se refería a Zacarías hijo de Berequías, entonces estaría mencionando al último mártir en orden cronológico entre los profetas del Antiguo Testamento reconocidos como canónicos, también dentro del mismo cuerpo de Escrituras aceptadas.

Por tanto, en cualquiera de los dos casos, el argumento sigue en pie: Jesús daba por establecido el canon del Antiguo Testamento y no incluía libros apócrifos añadidos después por tradiciones humanas.

Los judíos ya conocían las Escrituras inspiradas

Juan 5:39. Escudriñad las Escrituras... ellas son las que dan testimonio de mí.

Nota: Jesús habla de un cuerpo de Escrituras que los judíos ya poseían y leían. No dice que debían esperar a que otro poder eclesiástico las estableciera más adelante.

El Nuevo Testamento fue reconocido como Escritura por los apóstoles

Pedro llama "Escritura" a los escritos de Pablo

2 Pedro 3:15-16. ...como también nuestro amado hermano Pablo... en todas sus epístolas... entre las cuales hay algunas difíciles de entender, que los indoctos tuercen, como también las otras Escrituras.

Nota: Pedro equipara los escritos de Pablo con “las otras Escrituras”, lo que muestra que los escritos apostólicos eran reconocidos como inspirados en vida de los apóstoles.

Pablo cita como “Escritura” un texto del Evangelio de Lucas

1 Timoteo 5:18. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla, y: el obrero es digno de su salario.

Nota: La primera frase es de Deuteronomio 25:4, pero la segunda está en Lucas 10:7. Pablo pone ambos textos al mismo nivel, reconociendo al Evangelio como Escritura.

Los tesalonicenses recibieron la palabra de los apóstoles como Palabra de Dios

1 Tesalonicenses 2:13. ...cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios.

Nota: Pablo afirma que su enseñanza era la Palabra de Dios. Los escritos que conservaban esta enseñanza eran, por tanto, reconocidos como inspirados.

Los apóstoles daban órdenes escritas con autoridad divina

1 Corintios 14:37. Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor.

Nota: Pablo declara que sus escritos no eran opinión personal, sino mandamientos del Señor, por lo tanto, con autoridad divina e inspirada.

Los cristianos del primer siglo leían públicamente cartas apostólicas

1 Tesalonicenses 5:27. Os conjuro por el Señor, que esta carta se lea a todos los santos hermanos.

Nota: Las epístolas eran leídas en las iglesias con la misma reverencia que el Antiguo Testamento. Esto muestra su aceptación como Palabra de Dios.

Las iglesias intercambiaban las cartas apostólicas para ser leídas

Colosenses 4:16. Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses; y que la de Laodicea la leáis también vosotros.

Nota: Las epístolas circulaban entre las iglesias como textos sagrados. Esto indica un reconocimiento temprano de su valor canónico.

Conclusión:

Jesús reconoció y sancionó el canon del Antiguo Testamento tal como lo usaban los judíos, sin incluir libros apócrifos. Los apóstoles y la iglesia del primer siglo reconocieron como inspirados sus propios escritos y los conservaron como autoridad divina.

La Biblia no fue formada por el papado, sino que fue recibida, reconocida y transmitida por el pueblo de Dios, bajo la guía del Espíritu Santo, desde el principio.

Por lo tanto, aceptamos el canon bíblico según el testimonio de la misma Biblia, no por decreto humano, sino por la evidencia interna y el testimonio apostólico.

"Toda la Escritura es inspirada por Dios..." — 2 Timoteo 3:16