¿Texto Crítico o Texto Recibido?
¿Cuál es la diferencia entre las Biblias basadas en el Texto Crítico y el Texto Recibido?
A lo largo de la historia, las traducciones de la Biblia al español y a otros idiomas han estado influenciadas por dos principales líneas textuales del Nuevo Testamento: el Texto Recibido y el Texto Crítico. Aunque ambas buscan acercarse al texto original, difieren en los manuscritos que consideran más confiables y, por ende, en ciertas palabras y pasajes del Nuevo Testamento.
Texto Recibido (Textus Receptus)
El Texto Recibido es una edición del Nuevo Testamento griego que comenzó con la obra de Erasmo de Rotterdam en el siglo XVI, y que fue revisada por otros eruditos como Estéfano, Beza y los hermanos Elzevir. Este texto fue la base de traducciones históricas como la Biblia Reina-Valera (especialmente la edición de 1602 y la revisión de 1909) y la King James Version en inglés.
Características
Se basa en la tradición bizantina, también llamada “Texto Mayoritario”, que está respaldada por más de 5,000 manuscritos griegos concordantes entre sí.
Conserva pasajes conocidos como Marcos 16:9-20, Juan 7:53–8:11 y 1 Juan 5:7 (el “Comma Johanneum”), que han sido usados por siglos en la predicación cristiana.
Fue el texto usado durante la Reforma protestante, por lo que tiene un fuerte peso histórico y doctrinal entre iglesias que sostienen la autoridad de las Escrituras.
Importante: Aunque Erasmo usó una cantidad limitada de manuscritos, estos representaban una tradición copiada y conservada de forma coherente durante siglos por la iglesia oriental. Las ediciones posteriores del Texto Recibido fueron enriquecidas con más manuscritos disponibles y mantenían una notable armonía entre ellos.
Texto Crítico
El Texto Crítico es el resultado de la crítica textual moderna, impulsada en el siglo XIX por dos eruditos anglicanos: Brooke Foss Westcott y Fenton John Anthony Hort, quienes favorecieron ciertos manuscritos antiguos como el Codex Vaticanus y el Codex Sinaiticus, del siglo IV.
Características
Elimina o pone en duda numerosos pasajes encontrados en el Texto Recibido, con base en manuscritos más antiguos pero escasos.
Es la base de muchas versiones modernas, como la Nueva Versión Internacional (NVI), la Biblia de las Américas (LBLA), la Reina-Valera Actualizada (RVA) y la Biblia de Jerusalén.
Prioriza la antigüedad de los manuscritos, aunque a veces estos presentan contradicciones entre sí y contienen correcciones marginales.
Controversia
Westcott y Hort no solo fueron influyentes en la crítica textual, sino también figuras controvertidas por sus inclinaciones hacia prácticas esotéricas y espiritistas. Se ha documentado su participación en clubes como el “Ghostly Guild”, interesado en fenómenos paranormales. Estas inclinaciones han generado sospecha entre quienes consideran que su trabajo pudo haber estado influenciado por una visión racionalista o mística alejada de la fe bíblica tradicional.
Conclusión:
La elección entre versiones basadas en el Texto Recibido o el Texto Crítico no es meramente académica: tiene profundas implicancias teológicas y espirituales. Mientras que el Texto Crítico pretende apoyarse en manuscritos más antiguos, el Texto Recibido está respaldado por una abrumadora mayoría de manuscritos coherentes y fue usado por la iglesia durante siglos.
Además, la naturaleza y contexto de quienes promovieron cada texto también debe ser considerada. El legado de fe de los reformadores que usaron el Texto Recibido contrasta con el trasfondo cuestionable de algunos impulsores del Texto Crítico. Por ello, muchos cristianos optan por seguir con la línea textual que Dios ha preservado a través de los siglos en la mayoría manuscrita y que ha sido bendecida por el Espíritu en la historia de la predicación del evangelio.